Una Sopa de Pedres a la mallorquina.
En el dossier 6 aparece este refrán:
«La creatividad es el arte de mirar con ojos nuevos las cosas viejas.»
(Proverbio chino extraído del dossier “Jóvenes y el mundo”)
La versión original de la fábula de la Sopa de piedras sucede en una región en guerra, por la que el protagonista está de paso.
La decisión de nuestro grupo de trabajo fue “mallorquinizar” la historia. Por lo que convertimos al protagonista en un soldado que regresa de la Guerra de Cuba. Esta ambientación nos permitía situar la historia en la tradición mediterránea de las Habaneras y las leyendas de las tropas mallorquinas (especialmente del pueblo de Sóller y del norte de la isla). Así mismo, situaba la acción en 1898.
Así que iniciamos (siempre con la asesoría del gran conocedor de la historia y la cultura mallorquina Jordi Cloquell) la aventura de la investigación histórica para conseguir el mayor grado de fidelidad y perfección en el vestuario y el atrezzo de la película.
La indumentaria se consiguió buscando entre todos los elementos muy antiguos que pudieran encontrar las familias de los actores. Y tuvimos la gran suerte de contar con la ayuda de Marga, la madre de nuestra compañera-actriz Joana González que tenía (guardadas como oro en paño) faldas de más de un siglo de antigüedad... ¡ropa auténtica de finales del XIX!
También realizamos una investigación profunda sobre el uniforme de nuestro protagonista. Y averiguamos con exactitud cómo era el llamado “uniforme de rayadillo” auténtico de aquella época. Confeccionaron el vestuario de Rafel, el soldado de cuba, Aurora y Coloma; las madres de los dos profesores coordinadores. Un proyecto en familia.



Comentarios
josé juan - hace más de 10 años
Gracias, Aina, por ayudar al grupo "SoPacs de pedres" a explicar a todos vuestros lectores cómo se ha ido gestando esta aventura.
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