La cartera
Adish tenía ocho años cuando sus padres murieron en un desgraciado accidente de tráfico.
Ellos eran de Eritrea, un país africano situado entre Sudán y Etiopía, pero emigraron a España en busca de una vida que les sacara de la miseria.
Adish, que significa “Fuego” en Tigrinya, la lengua de su familia, como no tenía más familia, vivía y pedía por la calle, de casa en casa.
Pocos días se llevaba algo y los días que se llevaba algo lo gastaba muy pronto en comida. Así estuvo hasta los 10 años.
Tenía mucha hambre y estaba solo. Iban pasando los días, llenos de vacío, de soledad y de tristeza.
Un buen día, Adish tuvo la suerte de encontrarse una cartera con muchísimo dinero y, junto al dinero, el DNI del propietario de la cartera.
Pensó que si se la quedaba podría vivir muy bien, pero por otra parte, le vino a la cabeza que la persona que había perdido esa cartera estaría buscándola muy desesperado.
Horas más tarde, Adish llamó a la puerta de una casa muy grande en uno de los mejores barrios de la ciudad. Salió un hombre con chaqueta y corbata. Era el mismo de la fotografía del DNI.
Entonces, Adish dijo:
-Hola… Parece que esta cartera que he encontrado es suya, dijo enseñándosela.
El hombre, sorprendido, respondió:
-Sí, muchas gracias...
Después de esta corta conversación, Adish comenzó a alejarse, pero el hombre le dijo:
-Tienes un buen corazón, y por eso no te irás con las manos vacías. Entra en mi casa y hablamos.
Después de un largo rato de charla, Adish fue añadido como uno más de esa familia.



Comentarios
partyflipa - hace más de 11 años
¡Tigrinya! Me gustan este tipo de detalles. Veo que además es real, ¿lo conocías, te has documentado para escribir este cuento?
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