👤 Invisible incluso cuando estoy ahí
No sé en qué momento empecé a sentirme así.
Estoy en clase. Estoy en el grupo. Estoy en la conversación.
Pero no estoy.
Hablan encima de mí.
Cambian de tema cuando empiezo a contar algo.
Se ríen… pero no conmigo.
Y lo peor no es que no me miren.
Es que me doy cuenta de que ya me he acostumbrado.
Me he acostumbrado a esperar mi turno y que nunca llegue.
A pensar algo gracioso y guardármelo.
A querer contar cómo me siento y al final decir “nada, da igual”.
A veces estoy sentada con todos y siento un vacío raro en el pecho.
Como si yo fuera opcional. Como si mi presencia no cambiara nada.
Y eso duele más que estar sola de verdad.
Porque cuando estás sola, sabes que estás sola.
Pero cuando estás rodeada y aun así te sientes invisible… empiezas a pensar que el problema eres tú.
Me pregunto si soy demasiado callada.
Demasiado sensible.
Demasiado poco interesante.
Y me cansa fingir que no me afecta.
Me cansa reír cuando por dentro me estoy apagando un poco.
No quiero ser el fondo.
No quiero ser la que siempre escucha y nunca es escuchada.
No quiero sentir que podría desaparecer y todo seguiría igual.
A veces solo quiero que alguien me mire y note que estoy luchando por no sentirme pequeña.
Porque estar invisible… no es que no te vean.
Es sentir que aunque estés delante… nadie te elige💔



Comentarios