🫥 Cuando eres fuerte para todos… menos para ti
Hay días en los que estás cansada, pero no físicamente. Es un cansancio que no se ve. Un cansancio de mente y de corazón. De estar siempre pendiente de los demás.
Eres la que escucha audios largos a las tres de la tarde porque tu amiga está mal.
La que manda mensajes de “¿has llegado bien?”
La que da consejos aunque tú misma estés perdida.
La que intenta que nadie se sienta solo.
Te has acostumbrado tanto a ser la fuerte que casi ni recuerdas cómo es ser la que necesita ayuda.
Cuando alguien llora, tú abrazas.
Cuando alguien duda, tú animas.
Cuando alguien se rompe, tú recoges los pedazos.
Pero cuando eres tú la que se siente pequeña, insegura o triste… lo escondes.
Te dices que no es tan importante. Que ya se te pasará. Que otros están peor. Que no quieres molestar.
Y así pasan los días.
Sonríes en fotos.
Respondes normal en clase.
Te ríes cuando toca reírse.
Pero por dentro hay momentos en los que solo quieres que alguien lo note sin que tengas que explicarlo. Que alguien te mire y diga: “No estás bien, ¿verdad?”
Porque ser fuerte todo el tiempo no es natural.
Porque también necesitas descansar.
Porque también necesitas que te cuiden.
Y lo más triste es que a veces nadie se da cuenta…
porque has aprendido a disimular demasiado bien. 💔



Comentarios