Acerca de mí y lo que escribo
¡Hola!,
Saludos, vivo en Medellín- Colombia tengo 16 años y pertenezco a la revista Entendámonos. Lo que más me ha gustado es entrevistar y conocer un poco de este medio, espero les guste lo qué escribo. Para iniciar les quiero compartir la primera parte de una crónica que hice acerca de un personaje que me causó mucha curiosidad y vive en mi ciudad.
Espero sus comentarios
Conversando con Don Leo: una entrevista en honor a su madre
-Primera parte-
El lunes 15 de e acompañó a buscar a un señor que vende libros en la playa, dice la gente que es una persona bastante reconocida por su inmenso conocimiento. Llegamos a Girardot con la Playa, esperamos a Leidy, la ‘profe’ de la revista y nos dirigimos a buscar a tan ‘ilustre’ personaje. Cuando llegamos al sitio donde habitualmente se ubica -cercano al Censa- nos presentarnos ante él: Su nombre es Leo, por respeto lo llamaré Don-Leo, él al darse cuenta de que estábamos en la búsqueda de una entrevista e inquietos por conocer parte de su vida, se mostró un tanto esquivo porque pensó sería una más en la que le indagan por su opinión. Ese día sólo nos presentamos y comprometimos a traerle uno de los ejemplares de la revista, para que conociera en qué medio se publicaría este trabajo.
Jueves 18 de abril. Con varias ediciones de Entendámonos en mano, volvimos a visitarlo para ratificarle el interés que teníamos de conocerlo, aprovechamos para contarle del trabajo de la Corporación a la que pertenezco y de la Fundación Caminos, desde ahí empezamos a conocer parte de ese saber que ha aprendido de los libros. Ese día, Don Leo fue el periodista, nos preguntó de todo y al resolver sus dudas manifestó que nos brindaría un poco de su tiempo, pero que necesitaba prepararse, nos sorprendió el plazo que pidió para esperar, 15 días aproximadamente, pero mi inquietud por conocerlo me llenó de paciencia.
Lunes 29 de abril, 10 de la mañana, aquí estamos otra vez. Cuando llegué, alcancé a asustarme porque no vimos a Don Leo sentado en su sitio de siempre, preguntamos al vendedor de películas -“¿El profe? Fue por allí como a buscar desayuno, aquí me dejó las cosas, espérenlo que ya viene”-, que alivio saber que regresaría, pero que susto saber que había llegado la hora de entrevistarlo. Pasaron cinco minutos, y en la esquina vimos llegar a Don leo, se mostró sorprendido porque esperaba que viniéramos el martes -y creo que pensaba que no volveríamos-.
Mientras transcurría el encuentro, me percaté de que a muchas personas que pasaban cerca, les causaba mucha curiosidad vernos sentadas en esa acera de la Avenida la Playa, conversando con tanta familiaridad con el señor que vende los libros -demás que querían vincularse-. Al indagarle por cómo es su día, respondió sencillamente que es un día común y corriente, “como dice Roberto Carlos, un día de lucha”-exclamó Don Leo-. Quedé a la expectativa de que continuara, pero ahí concluyó y mejor me contó un poco acerca de su llegada a la ciudad “Viví en Bogotá 22 años, por cuestiones del trabajo viajé a Barranquilla, cuando planeaba regresar no había tiquete directo, así que decidí tomar una ruta que pasaba cerca a Medellín. Cuando llegué a Santa Rosa de Osos pensé: ¿por qué no quedarme unos días en Medellín? la ciudad a la que mi madre tanto amor tenía”.
La estadía de Don Leo sería de 15 días y desde ese entonces ya han pasado tres años, el mismo tiempo que lleva vendiendo libros y compartiendo conocimientos y experiencias con los antioqueños. Durante unos minutos, la historia es interrumpida por un transeúnte que se dirigió a él como si lo conociera de tiempo atrás, esa persona le hizo entrega de varios libros, como un donativo para su venta, Don Leo le da una ojeada y los ubica sobre el plástico en el que tiene los demás libros; curiosamente al rato un joven le compró uno de esos libros. “Me trajeron suerte, tienen buena espalda” – dijo Don Leo con una sonrisa-.



Comentarios
partyflipo - hace más de 12 años
Muy buena crónica. Hay personas que se resisten a hablar pero tienen todo un mundo que compartir en su interior... Gracias por acercarte a Don Leo y compartirlo.
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