Nuestra identidad
Desde un punto de vista psicológico puede decirse que identidad personal es la que hace que uno sea “sí mismo” y no “otro”. Se trata pues, de un conjunto de rasgos personales que conforma la realidad de cada uno y se proyecta hacia el mundo externo permitiendo que los demás reconozcan a la persona, en su forma de ser específica y particular.
Es un fenómeno muy complejo en el que intervienen muy diversos factores, desde predisposiciones individuales hasta el desarrollo de diversas habilidades adquiridas en el proceso de educación y socialización.
La identidad es, por tanto, la respuesta a las preguntas quién soy, qué soy, de dónde vengo, hacia dónde voy. Pero el concepto de identidad apunta también a qué quiero ser.
¿¿Nuestra identidad está determinada por la sociedad en la que vivimos, por nuestra naturaleza o es independiente de ambos??
Si consideramos que, la identidad personal tiene dos cualidades:
- No es fija sino mutable, esto se debe a que los elementos que forman nuestra identidad no serán siempre exactamente los mismos, sino que sufrirán cambios con el paso del tiempo.. Esto no quiere decir, sin embargo, que la identidad no exista, pues a todos nos resulta posible percibir que seguimos siendo nosotros a lo largo nuestra vida.
- Es individual y única, lo que implica reconocer infinita variedad de las personas humanas teniendo el convencimiento de que cada uno está hecho a su manera peculiar y singular. Como muy bien dice Martín Buber:”En este mundo cada persona representa algo nuevo, algo que nunca ha existido todavía, algo único y original. Es deber de cada uno saber…que nunca ha existido en el mundo nadie semejante a él, pues si esto fuera así, ya no seria necesaria su existencia.”
De acuerdo con estas cualidades creo que puedo describir mi identidad personal como el fruto de mi encuentro con una combinación de elementos naturales y sociales, que yo afronto como ser esencialmente libre, moral y con sentido histórico.
De este modo opino que en el componente natural, los genes forman parte de lo que soy, pero si los seres humanos los compartimos en un 99,99%, está claro que el factor genético no es un elemento determinante en la cuestión que nos ocupa, pero si es una parte constitutiva de la identidad, ya que muchos de los caracteres particulares de cada uno de nosotros están determinados por los genes, como por ejemplo el color de los ojos. Los genes son un elemento material que origina algunas de nuestras singularidades.
Al mismo tiempo considero que el hecho de vivir en un época determinada hace que estemos continuamente influenciados de manera social y cultural. Biológicamente la genética nos aporta unos rasgos desde que nacemos, sin embargo, la sociedad nos aporta continuamente pequeños rasgos que forjaran nuestra identidad. Para apoyar mi hipótesis, quiero utilizar el ejemplo de Kamala, una niña hindú que pasó su infancia como una miembro mas de una familia de lobos, y cuando se la quiso introducir a la sociedad presentaba los típicos rasgos de un lobo, sin saber hablar, tenía miedo a los seres humanos... Con esto demuestro que a pesar de que bilógicamente era un ser humano en su interior motivado por la sociedad con la que había crecido, era un lobo.
En definitiva, aunque el rasgo que más fácilmente identifica a un ser humano como persona única es el cuerpo. El aspecto corporal como un elemento identificador no se basa en que el cuerpo permanezca invariable con el paso del tiempo, cosa que evidentemente no sucede, sino en que la materia de la que está constituido hoy mi cuerpo sea el resultado de una serie de cambios más o menos graduales de la que constituía mi cuerpo en el pasado. Sin embargo, el ejercicio de mis acciones en libertad se desarrolla en sociedad. Aquí radica otro de los rasgos que constituye mi identidad. Para Marx, la naturaleza humana tiene como característica que es esencialmente social.
Por el contrario encontramos la figura de filósofos como Rousseau y Jocke. Para Jocke el hombre en la naturaleza ya pose ciertos derechos y libertades.
Basándome en otras posturas…
En la historia de la filosofía, los argumentos de Platón o Descartes que suponían la existencia de una entidad inmaterial, el alma, distinta al cuerpo, o Kant que piensa que la idea del alma es más una cuestión de fe, un postulado de la razón práctica, y coloca a la razón como lo específicamente humano. La razón hace que el hombre busque nuevos retos cuando ya ha conseguido satisfacer sus necesidades primeras; explora nuevos caminos, aunque se equivoque. Ser seres racionales supone además el reconocimiento de las obligaciones morales. Todos aceptamos la validez de unas obligaciones morales u otras. Esta razón es el fundamento de nuestra identidad.
Esta racionalidad se expresa a través del cuerpo humano, pues la mente tiene un fundamento biológico. De la materia, de nuestro cerebro, emerge algo que no es propiamente reducible a lo material. No solo la razón, sino también deseos, pasiones y sentimientos. La materia se trasciende a sí misma y produce la mente, entendida ésta principalmente como un mecanismo de resolución de problemas. Constantemente elabora hipótesis acerca de situaciones, que después ajusta con la acción efectiva.
Tras observar ambas posturas frente a la pregunta planteada, sigo opinando básicamente igual. Defiendo el pensamiento de filósofos como Marx y Bakunin “Los seres humanos para desarrollarnos en nuestro ser como autenticas personas y seres sociales, necesitamos de la comunidad y los ámbitos establecidos por esta” De esta forma opino, que si pudiéramos cambiarnos de cuerpo considero que seguiríamos siendo las mismas personas, con las mismas pasiones, sentimiento y la misma manera de mirar al mundo.
Para finalizar quiero aclarar que nuestra identidad esta influida por factores naturales (cuerpo, base genética) y sociales (entramado de relaciones sociales en el que me inscribo, cultura, etc.) Y que, coomo dice Marx, “tomar conciencia de que soy humano quiere decir que, a pesar de las diferencias, estoy en el otro y el otro está en mí. La esencia del hombre es que no existe más que con los otros y en los otros”.
No obstante ¿Si cambiáramos de cuerpo, los demás nos verían como la misma persona que eras?¿Crees que podrías desarrollarte como persona viviendo en soledad?
AITOR RUIZ INFANTES 1ºF



Comentarios
- hace más de 13 años
Me gusta tu disertación. Sobre todo por lo bien que está estructurada y por la claridad con la que has explicado los dos distintos puntos de vista: ‘’¿La identidad viene determinada por la naturaleza o por la sociedad?. Además, se puede ver perfectamente una introducción (¿qué es la identidad?) , un desarrollo en el que primero das a conocer tus argumentos (somos quién somos gracias a nuestros genes, pero no hay que olvidar que la mayor parte de nosotros como ‘’humanos’’ viene influenciada por la sociedad en la que vivimos; véase el ejemplo de Kamala), y después apoyas dichos argumentos en otros filósofos y una aclaración o conlusión final. Opino lo mismo: que los genes forman nuestra ‘’identidad exterior’’, es decir, nuestro cuerpo. Pero todo lo demás, lo interior, viene determinado por la sociedad y la cultura, de modo que si tuvieramos otro cuerpo seguiríamos siendo los mismos. Aunque, como bien dices en la pregunta del final, creo que quizá las personas nos verían de otro modo. Marta Guinda 1ºE
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