MICRORELATO
Y allí estaba yo, perdido y asustado, sobretodo perdido, no sabía ni a donde ir, ni que hacer, ni como combatir esa sensación de terror que me recorría por todo el cuerpo. Unos segundos más tarde, oí la voz de mi amigo Jones, cada vez más cerca mía:
- ¡Despierta Kevin! ¡Vete de ahí!...


