Inviernos que Arden: Noveno capítulo
📘 Capítulo 9: Adiós, si duele
Pasaron días.
Ninguna llamada. Ninguna pista.
Yo vivía en automático. Iba al insti. Fingía sonrisas. Dormía poco.
Hasta que llegó una carta.
No llevaba remite. Solo mi nombre, escrito con su letra.
> “Aitana:
Perdón por irme. Por no tener el valor de quedarme.
Pero hay cosas que aún necesito entender. Necesito saber quién soy… sin el dolor, sin el miedo, sin esconderme en ti.
No te pido que me esperes. Te pido que sigas viviendo. Que sonrías. Que no apagues tu luz por mi oscuridad.
Yo te amo. Pero el amor no siempre es estar.
A veces, también es soltar.
Elías.”
Las lágrimas cayeron sin freno.
No sabía si era un adiós definitivo o una pausa.
Pero dolía. Como duele lo real. Como duele lo que importa.
Y aunque quería odiarlo…
Solo pude susurrar:
—Te espero. Aunque no me lo pidas.
Y esa noche entendí algo:
A veces el amor no se rompe. Solo se esconde en el invierno… esperando volver a arder.



Comentarios