Mi cielo, ¿por qué lloras?
Me enamoré de ti y no pude evitarlo. Te miro constantemente y cuando decido abstraerme del mundo me refugio en ti. Hacia ti siento un amor tan puro como el amor hacia un padre. Supe que era puro porque no quise poseerte, no me volví egoísta. Me bastaba con mirarte. Tus pequeños gestos, tu...










