Lloviendo y con gafas de sol. Capítulo 2
El verano se desprendió de Agosto y mi alma volvió a dejarse llevar por la marea de gente que inundaba la ciudad en la que crecí; una vez más. Los días se tornaron fríos y llegó la hora de vestir bufanda, botas de goma y chamarra. Odiaba tener que abrigarme, todas esas telas recubriendo mi...







