Ya se nos ocurrirá algo
Manos débiles, y temblorosas, impiden que gires el manillar que abre la puerta de tu casa, que poco te queda por disfrutar. Por fin después de un dÃa cansado para obtener un salario mÃnimo y poder cubrir gastos, llegas a tu hogar, que en cuestión de semanas se convertirá en propiedad...











