Tu Destino : Capítulo 3
Cuando llegué a clase el día siguiente, me encontraba con mariposas en el estómago, y, como pasé por delante de la clase de Juan, en un momento el estómago me empezó a doler como nunca, no pude respirar y el corazón me dio un vuelco. Afortunadamente, Verónica me distrajo antes de que me diese un infarto
-¡Alex! ¿Te encuentras bien?
- Si – concentré mi mirada en el horizonte y vi al caballo blanco otra vez – te veo luego en el recreo
- Perdona – fue Juan, que me dio al pasar como una moto.
Fui a clase a dejar las cosas de cualquier manera y a salir corriendo detrás del caballo, cuando lo vi, estaba en su forma humana y…
-¡¿Juan!?- ¡estaba hablando con el chico este! - ¿qué haces aquí?
- Yo podría hacerte la misma pregunta – me respondió
- Alex es la hija de Natiri y Juan es el hijo de Reto
-¡¡¿¿Qué!!?? – saltamos los dos a la vez
- ¿Cómo? – le miré - ¿no lo sabías?
- no – me miró - ¿tu sí?
- no, pero… entonces…
- no es momento de pelear entre vosotros ni de hablar, es momento de dar una respuesta- se acercó a nosotros - ¿vais a ayudarnos? – Juan me miró
- Si – miró al chico
- ¿y tú Alex? – me miró el chico – que, por cierto, me llamó Miguel, no chico
- ¿cómo…? No importa – me quedé pensando un momento, la verdad, es que no lo había pensado mucho después de lo que pasó ayer, pero… como siempre estoy con lo de mi destino y todo…- Si – Puede que este se mi destino.
- Pues entonces no perdamos más el tiempo y seguidme
En ese instante abrió como un portal en el que entró, Juan me dejó entrar primero, por lo menos le quedaba educación, y luego él. A travesamos el portal y en un segundo, nos encontramos en una azotea de…
-¡París! – grité asombrada, siempre he querido ir allí, desde pequeña, la última vez que vine a Francia tenía 7 años, pero fui a Disney Land Paris. - ¿Qué hacemos aquí?
- Chicos, ya podéis aparecer – ni siquiera me respondió. Juan y yo nos miramos en plan e que estaba como una cabra. Ante nosotros, aparecieron 3 chicas y un chico.
- ¡Qué bien, ya no estamos en minoría Miguel! – habló el chico al ver a Juan.
- Pero seguí siendo menos chicos – le contestó una chica
- Bueno, solo nos superáis por uno – respondió Miguel
- La hija de Natiri podría a ver sido chico… - Dijo el chico
- Eso no podría a ver sido, Natiri es una reina y una chica, su hija debe de ser chica – era obvio que estaban hablando de mí
. ¡¿Queréis dejarlo ya?! – saltó Miguel – Ellos son Juan, el hijo del rey Reto y ella es Alex, la hija de la reina Natiri – nos miró – ellos son Luna, la hija de la reina Lucinda
-Hola – nos saludó Luna
- Ella es Estela, la hija de Solza
- ¿Qué tal? – preguntó Estela
- Él es Arturo, el hijo del rey Ácura
- ¿Qué hay? – dijo Arturo
- Ella es Silvia, la hija del reina Sófula
- Hola - dijo Silvia, un poco pija me parece a mí
- Y, obviamente ya me conocéis a mí, Miguel, el hijo de Ánime
- Hola – saludó Juan
- Hola – saludé a continuación
-Ahora que hemos acabado las presentaciones, será mejor que os pongáis algo más cómodo y empecemos a trabajar – sonó de pronto una voz muy rara
- No os asustéis, es nuestro maestro, entrenador y profesor. Fue ayudantes de nuestros padres…
- Y ahora vuestros – le cortó y apareció de la nada – conozco a vuestros padres, sé cuáles son sus poderes y cómo podéis manejarlos. – Hizo una pausa – Poneos esto para entrenar, estaréis más cómodos. Extendió sus manos y de ellas apareció ropa para los dos – cogimos la ropa – por cierto, me llamo Juizo.
- Te diremos Miguel y yo donde te puedes cambiar Juan – le dijo Arturo dándole una palmada en la espalda
- Tú vente con nosotras, así de paso, te enseñaremos tu cuarto –me dijo Luna
- ¿Mi cuarto? – pregunté
-Claro – me respondió Silvia - ¿Dónde vas a dormir si no?
Me llevaron arriba las escaleras y luego giramos en un pasillo. Me metieron en una habitación con cuatro camas, cada una de ellas tenía en los reposapiés un baúl donde guardar nuestras cosas y, al lado de la cama, una mesa para estudiar. Las cuatro mesas tenían libros encima y el baúl, estaba lleno de ropa de combate.
- ¿Qué es esto? - pregunté después de abrir el baúl un poco extrañada
- Ese es mi baúl - me respondió Estela un poco borde y cerré rápidamente el baúl - el tuyo es ese de ahí - señaló a una cama que había en una esquina junto donde se encontraba Luna
- Creo que no ha preguntado eso Estela - dijo Luna yendo a mi supuesto baúl - esto que hay aquí dentro es ropa cómoda, con la que podrás entrenar todos los días
- ¿Todos los días? - me quedé un poco asombrada, ya que tengo que estudiar, hacer deberes... - no creo que puedas todos los días
- Me parece que Miguel no les ha explicado la dimensión temporal- dijo Silvia
- ¿Dimensión temporal? - pregunté
- Si, mira, te explico, a este ático le echaron nuestro padres un hechizo que consiste en que cuando tu vengas aquí, se pase el tiempo, pero de dónde vienes no, por lo tanto si, por ejemplo, te has ido en el recreo al baño y vienes aquí durante dos horas, vuelves al mismo sitio a la misma hora
- Mola - dije flipando
- ¿A que si? - dijo Estela totalmente de acuerdo con migo - Por fin una que me entiende y sabe lo que mola y lo que no - hubo risas
- Será mejor que te cambies - dijo Luna - nosotras te esperamos abajo - salieron todas por la puerta.
Cuando me cambié, salí de mi cuarto, pero no recordaba por donde se iba, a si que giré por donde primero se me ocurrió, a la derecha. Era un pasillo muy largo que nunca tenía fin
- Alex - me asusté, y me di la vuelta un poco incómoda - ¿Qué haces aquí? - Era Juan, menos mal, una cara conocida
- Me he perdido - se rió - ¿de qué te ríes'
- de que no te hayan explicado cómo es esto
- si lo han hecho
- ¿y qué haces aquí?
- ya te lo he dicho, me he perdido - se volvió a reír
- Paso de ti - y me fui en dirección contraria por donde vine
- ¿por qué te enfadas?
- ¿Tu qué crees?
- pues no lo sé, por eso te pregunto - me sigue
- porque te estás riendo de mi
- no me estoy riendo de ti
- ya claro - hice una pausa - que pasa ¿ahora tienes amnesia? - se volvió a reír. Frené de golpe y me di media vuelta
- ¿Y ahora por qué te ríes?
- Porque estás muy guapas cuando te enfadas
- ¿¡Qué?!
- ¿He dicho yo eso? - Me di la vuelta más enfadad aún - Alex espera
- No me sigas déjame en paz, vete márchate - estaba murmurando
- Alex para
- He dicho que me dejes - me di media vuelta gritándole y entonces el suelo tembló haciéndole caer a Juan. Me quedé paralizada
- ¿Qué ha pasado aquí? – preguntó Juizo que pareció de la nada y a continuación nuestro compañeros asombrados por cómo había quedado el suelo – no me lo digas, Juan te ha hecho cabrear y has provocado un terremoto sin querer – Miguel y Arturo estaban ayudando a levantarse a Juan, pero no estaba lo suficientemente débil para contestar.
- ¿¡Qué?! – saltamos los dos a la vez
- Alex – se acercó a mi – tu, tienes un problema con tus poderes, que en realidad no es un problema, te sientes triste, te enfadas, te cabreas o sientes cualquier cosa, y la tierra lo interpreta de tal manera que reacciona a tus ordenes – me mantuve callado y se dio la vuelta a Juan – así que, Juan, la próxima vez que quieras hacerle alguna cosa a Alex, piénsatelo dos veces antes de hacérselo. – Juan tampoco dijo nada, y mis compañeros se pusieron a mi lado para ver cómo estaba – y ahora, continúo hablando y se alejó de nosotros un poco – dejémonos de cháchara y vamos a practicar – se dio media vuelta al grupo – Alex, Juan, lo primero que os enseñaré será a teletransportaros para que no tengan que ir ninguno de ellos a por vosotros – señaló al resto – los demás, esperadnos abajo – todos se tele transportaron y desaparecieron – Bien, cerrad los ojos, y relajaos, ahora pensad, imaginaos en vuestra mente el vestíbulo donde nos hemos conocido, sus colores, sus formas, su decoración… - me lo estuve imaginando en mi cabeza, sus colores, formas y todo, es más, lo estaba haciendo como si estuvieses en ese momento ahí – y ahora, respirar hondo y llevad toda vuestra energía al centro de vuestros cuerpo, como si sintieseis un golpe en el pecho que rebotase y empezáis a hacer ondas por todo vuestro cuerpo – en ese momento noté como un torbellino a mi alrededor que me rodeaba, me asusté, abrí los ojos y estaba en las escaleras . ¿Alex?
- Aquí – miré a mi alrededor – en las escaleras – Juizo apareció delante de mí todo sorprendido y orgulloso
- Muy bien Alex, pero la próxima vez no te asustes por lo que vaya a pasar, confía en ti y en tus poderes y sigue adelante – afirmé moviendo la cabeza – vuelve a intentarlo – cerré los ojos para volver a hacerlo cuando…
- Ahh – alguien había gritado
- ¿qué ha pasado? – preguntó0 Juizo asustado
- Maestro – se presentó Arturo ante nosotros – ha sido Juan, se ha quedado enganchado en la lámpara cuando se teletranportaba
- Síguenos – me dijo Juizo que desapareció y tras de sí Arturo también.
Volvía concentrarme, cerré los ojos y volví a seguir los pasos que me había dicho Juizo, pero esta vez, no me asusté. Noté de nuevo el torbellino que me rodeaba, y cuando sentí que había terminado, abrí los ojos y me encontraba en el vestíbulo viendo cómo Juizo hablaba con Juan en la lámpara y este volvía a intentarlo
-Parece que a tu novio no se le da muy bien esto Alex – dijo Estela. Me quedé alucinada cuando me dijo eso. ¿Novios? Por favor, antes muerta
- no somos novios
- Es una pena, es bastante mono – me miró muy roja y con una amplia sonrisa.
En ese momento, noté como una cuchilla rozándome la piel y a mi lado apareció Juan de repente
-Ah – me sobresalté y di un brinco hacia atrás
- No está mal Juan – Juizo se puso a su lado – pero tienes que practicar – me dirigió una mirada y luego otra a Juan – seguidme los dos.
Estuvimos teletransportándonos durante un buen rato hasta que le cogimos el truco. Que si de la habitación de las chicas a la de los chicos, que si del vestíbulo a la biblioteca, de las escaleras a la terraza… y así durante un buen rato.
Una vez en el vestíbulo de nuevo:
-No está mal – dijo Juizo – habéis mejorado, mañana aquí a la misma hora. – Se dirigió a Miguel y a los demás – antes de que vosotros os vayáis, acompañarlos para asegurarnos que llegan a sus clases a tiempo, o, mejor dicho, que no se pierdan o se queden a medio camino.
Todo nos dirigimos a nuestros cuartos para cambiarnos y volver a nuestras respectivas vidas. Me tele transporte con Silvia para no perderme, y, según ella, lo hice muy bien porque no me perdí. Sin embargo, Arturo, que acompañó a Juan, no pudo decir lo mismo, ya que fueron a un montón de sitios, a Londres, a su casa, a la puerta del Sol…En fin, digamos que este ejercicio no es el fuerte de Juan. Cuando por fin llegó Juan, Silvia y Arturo se despidieron y nosotros nos fuimos a clase.
- Por favor Alex – me di media vuelta – dime que no he visto lo que acabo de ver – era
Lara - ¿de dónde venías con Juan?
- No es lo que parece
- Entonces dime qué es lo que parece.
- Pues e… - me quedé pensando en lo que decirla, no podía contarla lo de París porque no me creería – mira, me encontré con él y pasé de él, ya sabes que le odio
- Eso ya lo sé, pero también sé que estabas loquita por él, ¿cómo sé yo ahora, que no me lo intentas quitar?
- Lara, no pienses mal de verdad, ya sé que Juan te mola ahora y que es tu novio, y yo lo respeto, pero has de creerme cuando te digo que salí del baño y luego él salió del de los chicos, de verdad
- Júralo por nuestra amistad
- Ya sabes que yo no juro nada – intenté desviarla de esta conversación, más que nada porque no podía jurarlo, ya que no era verdad
- pues entonces prométemelo
- De acuerdo – no me quedó otro remedio- lo prometo
- te veo luego – dio media vuelta y se metió en clase si tan siquiera mirarme.
En el recreo no vino con nosotras, se quedó con Juan y con sus amigos. Mientras que yo el resto del día le estaba dando un montón de vueltas a todo, es más, como por la noche mis padres se fueron de copas con sus amigos, yo decidí practicar el tele transporte, más que nada, por si fue un sueño todo lo que me pasó, pero no, me tele transporte de mi cuarto a la cocina y, la verdad, me gustó. Me metí en la cama tarde, porque me quedé estudiando un examen que tenía al día siguiente, por lo que posiblemente mañana en el entrenamiento no iba a estar muy despierta.




Comentarios
partyflipa - hace más de 12 años
¡¡¡TERCER CAPÍTULO!!! ¿Sensaciones? Tengo un poco de ansiedad... ¡han pasado muchas cosas! ¡Qué caña nos das! jajajaja Yo metería menos novedades en cada capítulo, forever!!! Por cierto... yo quiero un ático igualito, ¿eh?
_dennaselen - hace más de 12 años
jajajajajaja estoy con partyflipa yo llevo 9 capitulos de los juegos del hambre y no llego tan alto como tu mola mucho wapa
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