Mario
El pasado sábado, quedé con mis amigos para dar una vuelta por el centro. Mientras esperaba al autobús, me puse a chatear con ellos por whatsapp. Pasados unos minutos, llegó un chaval de unos catorce años. Vestía una camiseta bastante vieja y sucia, unos pantalones rotos y en sus pies sin calcetines, llevaba unas chanclas de playa, y eso que estamos en noviembre y hacía frío. Tenía una cara que expresaba pobreza pero a la vez felicidad.
Se quedó mirándome, se me acercó y me preguntó cómo me llamaba. Yo, extrañado, le respondí, y le pregunté también su nombre: se llamaba Mario. Mientras hablábamos, solo se fijaba en mi móvil. Tanto le pudo la curiosidad que no se resistió a pedirme que se lo enseñara. Al verle, no le pude decir que no. Me dijo que no se explicaba como un aparato tan pequeño podía hacer tantas cosas, hasta meterse en Internet. Pensé que podría gustarle que lo manejase un poco, así que decidí dejárselo. Mario estaba ilusionado y lo primero que hizo fue poner música e investigar cómo funcionaba eso del internet.
El autobús llegó, y le pregunté a Mario que para dónde iba. Me dijo que iba al centro, para pedir limosnas por las iglesias. Le pregunté donde vivía, al responderme me di cuenta que era vecino mío. No me podía imaginar que fuese de mi barrio.
Mario me contó cómo era su vida: él era el mayor de cuatro hermanos y tenía que trabajar, porque su padre estaba parado y su madre trabajaba limpiando casas, pero con su sueldo no podía mantener a toda la familia.
Nos bajamos del autobús, y le dije que si quería venirse a dar un paseo por el centro con mis amigos, y que ya haríamos todo lo posible para conseguir dinero. Mario, al principio, no estaba muy convencido, pero vio que también sería buena oportunidad para relacionarse con niños de su edad, así que optó venirse.
Mis amigos se quedaron extrañados cuando me vieron venir con Mario. Les conté nuestro encuentro.
Mientras paseábamos por el centro, Dani, uno de mis amigos, se le ocurrió que la paga semanal que nos daban nuestros padres, se la podríamos dar a Mario en vez de gastarla en cosas innecesarias. Javi, otro amigo mío, dijo que todos los sábados por la tarde, en vez de salir a dar un paseo por el centro, podríamos ir a la casa de Mario y ayudar en las tareas de su casa.
Le preguntamos a Mario qué tal le parecía, y nos dijo que no quería que le molestásemos, pero que si lo hacíamos, su familia lo iba a agradecer muchísimo.
Se estaba haciendo tarde, y decidimos que en vez de cenar en un Burguer King, como hacíamos todos los sábados, íbamos a cenar cada uno en su casa, y que el dinero que llevábamos para la cena lo gastásemos para comprar comida para la familia de Mario.
Al llegar a casa, se lo conté a mis padres, y me dijeron que ellos también querían colaborar. Así que les dije que la mejor forma con que podían colaborar, era en buscarle un trabajo a su padre. Ellos me dijeron que harían todo lo posible.
Como quedamos mis amigos y yo, todos los sábados por la tarde íbamos a casa de Mario, para ayudarle en las tareas domésticas. Fregamos el suelo, pintamos las paredes… Y hasta nos lo pasábamos bien, porque entre la música que poníamos y las risas por lo patosos que éramos arreglando la casa, hicieron que hasta los padres de Mario nos cogieran cariño enseguida.
Pasado unos meses, un amigo de mi padre le comentó que si conocía a alguien que pudiese trabajar de mantenedor en una urbanización. Mi padre rápidamente se acordó del padre de Mario. Cuando me enteré se lo dije a Mario y su familia, se quedaron impresionados, y estaban eternamente agradecidos.
Poco a poco y entre todos, Mario y su familia fue saliendo de la pobreza. Ahora Mario es un niño que puede comer todos los días y va vestido dignamente.
Mis amigos y yo, al ver lo que fuimos capaces de hacer, pensamos que podríamos ayudar y sacar de la pobreza a otras muchas personas.



Comentarios
partysummer - hace más de 11 años
La historia es real o es ficción? Si la experiencia ha sido positiva habéis hablado tus amigos y tú de volver a hacerla con otra familia? O en montar una asociación que pueda ayudar a personas que lo necesiten?
partyflipa - hace más de 11 años
¡Qué chulo! Me recuerda a la peli "Cadena de favores". ¿La has visto?
No se pueden incorporar más comentarios a este blog.