Lágrimas de rabia

Hoy me levanté por la mañana, como todos los dias, cansado y desesperado por otro dia de colegio. Aburrido.
Pero no serÃa mi dÃa tan común, por lo que me esperaba tras el colegio.
Cuando llegué a mi casa, como de costumbre, merendé, estudié e hice los deberes, y cogà el ordenador. Estaba triste, porque como todos los viernes, mis amigos habÃan quedado y yo no podÃa, porque vivÃa muy lejos.
Entonces comencé jugar, cuando mi madre apareció por mi habitación y me dijo:
-Siempre con ese cacharro, estás enganchado ...
Yo le dije:
-Estoy cansado de que siempre me digas lo mismo, -con un tono elevado-. Si fuera por mÃ, estarÃa con mis amigos, pero tú tuviste que mandarme al colegio tan lejos y ellos estan allÃ, lejos, y cuando intento ir para quedar, nunca me dejas o empiezas a hacer preguntas absurdas, que ni te van ni te vienen y me quitas las ganas de salir.
Y me fui enfadado dando un portazo.
Ella me dijo:
-Pues ahora si que no vas a salir, y el ordenador no lo vuelves a coger en todo el mes .
Entonces me metà en el cuarto de baño, y rompà a llorar. Estaba en un infierno, me sentÃa solo y depresivo, y recordé lo que habÃamos leido en el dossier "Jóvenes y Adultos" del concurso "Y tú, qué? Fui a mi cuarto y abrà el dossier:
"Donde hay conflictos, como en las relaciones entre jóvenes y adultos, puede ser necesaria la negociación, el acuerdo.Para evitar que los conflictos se hagan permanentes, para mejorar la situación o para prevenir el conflicto, klas personas llegamos a acuerdos y negociamos las condiciones que en las relaciones pueden funcionar mejor".
Entonces me sequé las lágrimas e intenté salir a negociar con mi madre, pero ella estaba cerrada como siempre, y yo cada vez más depresivo por la soledad.
En aquel momento entró mi padre a casa y le conté la historia.
Él se dio cuenta que mi madre estaba equivocada y habló con ella.
Ella reconociendo su error accedió hacer un trato conmigo y desde entonces mi vida ha ido a mejor, porque siempre no tienen por qué tener razón los adultos, solo porque sean mayores, sino que también ellos deben escuchar las opiniones de los más pequeños, ya que somos humanos y no somos perfectos, tengamos la edad que tengamos.



Comentarios
altair - hace más de 11 años
Muy buena reflexión, LGD!!
dcf99 - hace más de 11 años
Sinceramente perfecto. Me ha gustado muchÃsimo. Sigue asÃ.
partyflipa - hace más de 11 años
Me ENCANTA el relato, me parece muy realista. Me quedo como "frase célebre" ésta: "porque siempre no tienen por qué tener razón los adultos, solo porque sean mayores, sino que también ellos deben escuchar las opiniones de los más pequeños".
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