Capitulo 9: Cumpleaños de papa
Hoy me levante a las ocho y media, deperté a mi abuela y a mi madre (ahora os diré el porque). El porque era, que hoy es 19 de Julio, el cumpleaños de mi padre. Mi intencion era preparar un buen desayuno para mi padre, llevarselo a la cama y darle su regalo.
- Mama, tu vete a por el regalo de papa, que lo tiene la vecina
- Pero estará dormida.
- No te preocupes, que ayer la di diez euros para que este despierta a esta hora.
- Ok, voy corriedo.
- Abuela, tu te pones conmigo a hacerle el desayuno a papa.
- ¿Y que vamos a preparar?
- Un chorizo, dos huevos, zumo de naranja, tres tortias, cuatro galletas y un vaso de leche.
- ¿Tanto?
- Tiene que ser un desayuno que no olvide, en su vida.
- Ok.
Todo iba como pensaba, mama ya habia llegado con el regalo. Lo que le iba a regalar era una funda para el movil, un mechero y una carta.
Eran las nueve y cuarto, llegó el momento de entrar en accion.
- Mama, abuela, vamos.
- ¿Y que vamos a hacer, hijo?
- El plan es el siguiente, empiezo yo entrando en la habitacion, despues mama con el desayuno y por ultimo la abuela con el regalo.
- ¿Lo habeis entendido, todo claro?
- Ok.
- Si...
Como estaba previsto el plan, entre yo diciendo:
- Felicidades, papa
- ¡Ay..., familia que bonito, que bueno!
- Toma papi, el desayuno y el regalo.
- Felicidades papa.
- Felicidades hierno.
- Me gusta mucho los regalos, hijo. Pero no hacia falta.
- Papi, luego todo el mundo dice lo mismo, pero le gusta.
Con todo lo que le habiamos preparado de desayuno, terminó a las diez menos cuarto. Despues me fui a comprar como siempre las garrafas de agua.
Mi padre se le ocurrió la idea a mi padre a invitarnos a comer en Pamplona y luego ir a cenar en Cintruenigo.
Asi hicimos, llegamos a Pamplona a las diez y media. Lo primero que hicimos fue ir a dar una vuelta por el centro e ir a ver la plaza de toros.
- Mama, que bonita la plaza de toros.
- Pues como todas, normales.
- Nose.
Comimos a las tres de la tarde, fuimos a un restaurante muy bonito. Estaba decorado con un esrilo taurino, con muchos toros. El camarero nos dijo que en ese bar es donde van todos los toreros, que en aqulla pared estaban las firmas. Nosotros fuimos a verlas , estaban muchas, yo conocia a casi todas, porque me encantan los toros.
Lo que comimos fue: mama (rabo de toro y judias verdes estofadas), papa (lentejas y una ensalada), la abuela (caracoles, filete de ternera) y yo (bonito con tomate, criadilllas y un helado).
Despues nos fuimos al museo del toro, quen os invitó papa. Hay que comprender que a nuestra familia nos encantan los toros.
Nos montamos en el coche a las seis, y como era tan pronto, hicimos una locura, irnos a San Sebastian. La idea de ir a cenar a Cintruenigo, se anuló, lo normal.
Llegamos a San Sebastian a las nueve. Nos fuimos a la playa de la Concha, luego subimos en funicular hasta un parque que tenia muchas cosas, era como una feria pequeña.
- Que bonito.
- Si, se ve toda la playa.
- Mama, subimos ahí arriba, que debe haber unas vistas.
- Hijo, yo me quedo abajo, que con las rodillas y los riñones.
- Subimos todos o nadie. Sino puedes te agarras a mi y a papa, te ayudamos.
- Vamos a tardar mucho.
- No pasa nada, si hasta las once que cenaremos.
Bajamos al centro, para buscar un restaurante bueno, a las diez y media.
Al final acabamos llamando a unos amigos de mi abuela que son de allí. Fuimos a un restaurante llamado La Moskita Muerta, el nombre me encantó. Lo que cenamos fue merluza a la bizcaina y una ensalada. A las doce nos fuimos a la plaza de la fuente, que habia un concierto de unos chicos que cantan en un progragra de la tele, llamado U.T. Llegamos a casa a las tres de la mañana, los acostamos y hasta mañana.



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