Nunca más.
No se siente más que un profundo oscuro. Y una mano que te empuja hacia abajo, como un peso enorme que te invade la mente. Desmeleno por completo frente al espejo, frente a unos ojos descosidos por tantas drogas y manías. Las hojas caían de los árboles año tras año, y Ella... Ella no soltaba...









