El poder de la palabra
Holi :3
Hacía tiempo que quería publicar algunos relatos hiperbreves que presenté o estuve a punto de presentar a un concurso de mi instituto.
Así que aquí los tenéis, espero que os gusten y me digáis cuál es vuestro favorito.
Estos son los que presenté:
El poder de la palabra
Nadie le escuchaba y tampoco parecían tener intención de hacerlo. Alguna que otra vez intentó llamar su atención, pero estaban demasiado ensimismados con sus teléfonos móviles. De vez en cuando, comentaban temas sobre los que no estaba informado, aunque carecían de interés para él. Así que no le quedó más remedio que tomar su cuaderno y un bolígrafo y ponerse a escribir, para conseguir aislarse de un mundo en el que ya parecía invisible.
Pasaron unos minutos y la inquietud aleteó en su estómago, pues sentía la necesidad de ser escuchado. Así que soltó el bolígrafo e hizo lo único que se le ocurrió para despertarlos de su embelesamiento.
Disparó el arma, impregnando a todos con sus palabras.
(Con este me quedé segunda, wi)
La página en blanco
La lluvia repiquetea en el cristal, insistente. Me encantaría que estos días apagados y grises se acabaran, que algo nuevo ocurriera. Necesito que mi adormecida imaginación despierte y me sorprenda, pero dudo que eso ocurra. La tediosa rutina está consumiendo la poca esperanza que conservo y noto cómo todas esas historias que antes estaban vivas en mi mente, se van sumiendo en un profundo sueño del que tal vez nunca despierten.
La página en blanco sigue delante de mí, esperando a lo mismo que yo. De repente, oigo un golpe al otro lado de la puerta. Una mezcla de terror e ilusión se apodera de mí. Abandono el escritorio y me dirijo hacia la puerta, un tanto insegura. Un cosquilleo me estremece el corazón. En el momento en que mi mano se posa sobre el pomo, dejo de oír la lluvia golpear la ventana. Espero unos segundos y abro la puerta lentamente. Una etérea luz blanca se filtra en mi habitación y una extraña calidez baña mi rostro. No vuelvo la vista atrás, pero sé que el sol está de nuevo en lo alto y que las nubes se han disipado. La luz me envuelve y un escalofrío me aletea por la piel. Muy despacio, van apareciendo figuras sin rostro, pero que más tarde se convierten en personajes muy familiares para mí. Todo empieza a reconstruirse a mi alrededor y una aliviada sonrisa se escapa de mis labios. Estoy de vuelta en casa.
Envenenada
Abrí los ojos, sobresaltada. Paseé la mirada por la oscura habitación sintiéndome desorientada. Esperé a que mi vista se acostumbrara y fue entonces cuando el horror se apoderó de mí al ver un cuerpo yaciendo entre un mar de sangre. Me precipité sobre él y busqué su pulso. Estaba muerto. Cerré sus ausentes ojos con la desesperación devorándome por dentro, tratando de encontrar explicaciones donde no las había. El miedo me ahogó en una profunda oscuridad y no pude contener las angustiadas lágrimas que amenazaban con grabar mis mejillas de dolor.
Cuando conseguí calmarme, observé atentamente al inerte muchacho de tez pálida que yacía ante mí. Me percaté de que su pecho continuaba sangrando y que de la herida sobresalía una pequeña flecha. La arranqué y pude observar que su punta tenía forma de corazón y era afilada. La partí en dos con ira. Él había sufrido los efectos de Cupido y había muerto por el terrible impacto del amor. ¿Quién sería el siguiente?
No quise quedarme allí para comprobarlo, así que abandoné la habitación con el pánico atado a mi garganta. Fue entonces cuando sentí una punzada de dolor en el pecho. Observé con horror cómo una flecha sobresalía de mi piel y cómo comenzaba a manar sangre de la herida.
No podía hacer nada. Así que me rendí a los efectos de aquella terrible flecha envenenada.
Estos son los que no presenté pero me gustan igualmente:
Sempiterno
Aún estaba mi cabeza reposando sobre tu pecho, escuchando la música que tu corazón componía.
Aún tenía los ojos cerrados cuando noté cómo acariciabas mi cabello y susurrabas palabras inaudibles cerca de mi oído.
Aún pensaba que ese momento sería eterno, que el tiempo se detendría otorgándonos unos segundos sempiternos que siempre deseamos.
Pero me equivoqué.
Y te desvaneciste entre brumas vaporosas de respiraciones lentas y acompasadas.
Desnuda
Nunca le había enseñado a nadie lo que escribía, así que él fue el primero y, cuando comenzó a leer, sentí cómo las invisibles manos de mis palabras me desnudaban.
Y bueno, esto es un un relato que nos mandaron escribir en clase con tres palabras aleatorias que salieron: pollito, zapatillas y corazón.
Tiritaba como un pollito expuesto al frío invierno, a pesar de que era verano. Sentía el corazón helado, y las lágrimas se quedaron congeladas sobre su rostro. Se quitó las zapatillas, aunque ya sentía su alma descalza desde hacía tiempo y caminó sobre la fina capa de hielo que se había ido formando a su alrededor. Su frágil figura, insensible y destrozada, se desmoronó. Su corazón pedía a gritos calidez y el frío de la ausencia de aquel a quien había amado se hacía cada vez más notable.
Ella sabía que el hielo también quemaba, así que decidió abrasarse de nuevo.

Nayeli.



Comentarios
spidrmancoy - hace más de 10 años
Me encanta el de "Envenenada". Los tres últimos post que se han publicado en Cibercorresponsales, íntegramente o en parte, hablan sobre el amor (uno de ellos es un poema mío) Curioso. Es un giro sorprendente, te esperas una muerte por un asesinato o un accidente, pero no por amor. Me encanta, lo repito.
lauraruiz - hace más de 10 años
Son preciosas todas las historias sobre todo la de ´´la página en blanco´´
nayeli - hace más de 10 años
¡Muchas gracias a los dos! :3
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