DiSERTACIÓN SOBRE NUESTRA IDENTIDAD.
¿NUESTRA IDENTIDAD ESTÁ DETERMINADA POR LA NATURALEZA, LA SOCIEDAD EN LA QUE VIVIMOS O ES INDEPENDIENTE DE AMBAS?
Nuestra naturaleza, la sociedad en la que vivimos, la educación que recibimos, nuestra cultura…..son factores que influyen en el proceso de formación de nuestra identidad.
Pero, ¿qué es la identidad?
La identidad es aquello que nos define como personas, el conjunto de caracteres que hacen que nosotros actuemos de una forma concreta, es subjetiva por lo tanto.
La psicología define a la identidad como el núcleo fijo que, junto con la razón, nos permite interactuar con otros seres humanos.
La identidad comienza a forjarse desde nuestro nacimiento, adquiriendo unas características y habilidades diferentes en cada persona, dentro de la cual influyen muchos medios como son el contexto social donde vivimos, el lugar donde vivamos, la cultura que nos predomina… Todo ello nos crea una imagen sobre nosotros mismo que nos permite actuar de una forma lógica, entendiendo la lógica como aquello que esperamos que pase, por decirlo de una manera algo más coloquial, aquello que nos cuadra en nuestro ambiente.
Existen muchas opiniones y teorías acerca de la identidad, ya que es algo incierto y, muchas veces, incomprendido por el ser humano, pero que nos ata y mueve a todos como a un único ser.
Pero la cuestión es: ¿De dónde proviene nuestra identidad?
A mi parecer la identidad es aquello que hace que cada persona sea diferente, es aquello que hace que todas las personas que vemos por la calle no sean simples cuerpos insignificantes, si no que tengan mentalidades, características y pensamientos diferentes unas de otras. Una de las mayores influencias de nuestra identidad es nuestra educación, ya que vivimos durante mínimo 18 años con nuestra familia y constantemente nos repiten (sobre todo desde pequeños que es cuando más aprendemos) varios valores que tenemos que tener en cuenta en nuestras experiencias personales. Estos valores, ya sean positivos o negativos, los iremos desarrollando a partir de nuestras experiencias personales y las decisiones que tomemos en un futuro. Por ejemplo mis padres desde que era pequeña me han inculcado el sentido de la responsabilidad y por ello en algunas situaciones de mi vida he tenido que usarlo.
Por otro lado, creo que estamos constantemente influenciados por la sociedad y sus estereotipos, ya que mediante anuncios y formas de atraer a la gente hacen que queramos ser o bien más altos, con otro corte de pelo o con diferente tono de piel en cuanto a aspectos físicos; pero también hacen que cambiemos nuestra forma de ser, características y valores que nos han inculcado refiriéndonos a nuestra esencia.
Muchas teorías hablan del nacimiento de esta esencia, lo que conlleva o como podemos saber cuál es, pero lo cierto es que la famosa frase de LEVINAS, filósofo francés que consiguió hacer una síntesis entre la fenomenología de Husserl, el existencialismo de Heidegger y el pensamiento judío, que dice: “La identidad no es una relación inofensiva consigo mismo, sino un estar encadenado a sí mismo...
Husserl fue un filósofo cuya orientación matemática le llevo a la filosofía como a Platón y Descartes; y Heidegger fue un filósofo alemán discípulo de Husserl cuya permanencia dentro de la filosofía se ha visto marcada por la polémica.
La libertad está limitada inmediatamente por su responsabilidad. En esto reside la enorme paradoja de Levinas: “un ser libre que ya no es libre porque es responsable de sí mismo”; ésta explica de una forma muy clara lo que representa la identidad en el ser humano, la unión entre el propio ser humano de carne y hueso, con su esencia vital, aquello que nos sitúa en este mundo y hace que podamos actuar frente a todas las circunstancias que se dan en él.
Muchas teorías, como son las generadas por Kant, John Smart, Ullin Place o Papini, mantienen la concepción de que existen dos personas dentro de cada uno de nosotros, una es la que forma la apariencia física, nuestro cuerpo, físico y por lo tanto rígido a su vez, y la otra es nuestra esencia, nuestro conjunto de creencias, percepciones, sentimientos y caracteres que cada uno de nosotros agrupamos en nuestro interior debido a la captación de esencias del mundo exterior que cada uno recoge con el empleo de los sentidos. Todas estas teorías derivan en la clasificación de los dos Yoes que poseemos, el físico y rígido y nuestra esencia, moldeable.
Lo que hace sencilla la deducción de que la identidad, la formamos las personas y, ya que cada identidad es diferente unas de otras por lo que captamos, se puede decir que la identidad es moldeable, va cambiando, tornando en función que los giros que demos en nuestra vida, de la voluntad que pongamos por aquello que queremos cambiar, mejorar o eliminar de nuestra esencia, a pesar de que haya cosas inamovibles dentro de ella que son las que nos otorgan nuestro carácter y voluntad, las cuales se pueden controlar, pero quedan fijas dentro de nosotros mismos.
En el caso de ser cierto el hecho de que existiesen esos dos Yoes no podría haber una cohesión tan fuerte entre ambos como es el caso del ser humano, por lo que esto deriva en la agrupación de los dos Yoes en un único yo formado por un sistema de mente-cuerpo que a su vez forma un ciclo entre sí que es lo que da forma al ser humano y a su identidad, entonces podemos afirmar que únicamente existe una persona la cual lleva arraigada su identidad sin poder hacer una separación del yo mental al yo físico.
Lo que se resume en que la identidad comienza a formarse desde que nacemos y en función de nuestro desarrollo como personas y del entorno donde vivimos y nos relacionamos socialmente, va tomando forma y actuando según unos principios que nos hemos creado, a los cuales somos fieles, siguiendo un orden y una clasificación preestablecida, como lleva sucediendo a lo largo de toda la evolución del ser humano, cuyo orden se basa en, en un primer lugar observamos como se desarrolla todo aquello de nuestro exterior y por último, según nuestras percepciones, captamos aquello que nos interesa y lo modificamos en función de un orden que sitúa todo aquello en una escala de valores a la que otorgamos mayor importancia a lo que más valioso subjetivamente nos parece.
Por lo tanto, y bajo mi punto de vista, la identidad es nuestra esencia, formada por todo aquello que nos rodea y que captamos, a veces de manera inconsciente y otras de forma voluntaria con una intencionalidad concreta como puede ser la modificación de alguna conducta, lo que deriva en una imagen que poseemos sobre nosotros mismos en la que influye todo lo exterior en lo que nos vemos envueltos.
Sin nuestra identidad, no seríamos quienes somos, seríamos cuerpos sin alma y mente que vagabundearían sin una intencionalidad por el mundo, algo patético, por lo que la identidad es aquel punto dentro del ser humano que nos hace ser a cada uno de nosotros diferentes, y por ello especial, y que a su vez sirve de semejanza entre todos los seres humanos y nos diferencia del resto de seres que habitan en el mundo.
Una gran incongruencia, que con los años, es aquello que caracteriza al ser humano.
Tal y como dice Rosmini: “Si le viniese sustraído al alma humana el objeto de su intuición primitiva, cesaría su identidad”.
LEVINAS: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/levinas.htm
Husserl http://www.cienciared.com.ar/ra/usr/10/291/husserl.pdf
Heidegger http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/heidegger.htm
Alba Jiménez Visús Nº18 1ºG



Comentarios
china.f - hace más de 13 años
Me parece que tu disertación está muy bien estructurada, tanto la introducción y la tesis como la conclusión, aunque me ha sido un poco difícil identificar la antítesis. Por otro lado, creo que tu forma de expresarte es muy buena y se nota tu seguridad al reflejar tus ideas. También es bueno que hayas utilizado la referencia a distintos autores y citas de éstos para respaldar tu postura, aunque repito que, como no se distingue bien la antítesis, no estoy segura de si la has desarrollado bien. En definitiva, muy buena disertación :) Eva Berruga Torres Nº5 1ºF
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