TALLAS CAPITULO 3
Viernes 25
Los días estaban siendo demasiado largos últimamente, no iban mal, pero tampoco es que fueran los mejores de mi vida. Me sentía sola a pesar de no estarlo, ya que Lara se había convertido en una compañera imprescindible. Las cosas con Sonia no iban bien, creo que esperaba que llamará pidiendo disculpas intentando que recuperáramos nuestra amistad, pero esa llamada no llegó -era de esperar-.
En las clases la había podido oír haciendo comentarios de cuerpos, que a pesar de que no me mencionaba claramente, sabia bien que iban para mi. Claro que me dolía, pero eso también me impulsaba a seguir adelante con mi objetivo de ponerme en forma. El proceso estaba siendo difícil y duro, pero me hacia feliz y me calmaban las ansias imaginarme con el cuerpo que quería.
Comía muy poco, y reconozco que quizás no era la mejor forma de empezar a cuidarme, pero la vergüenza que me daba salir a correr con mi cuerpo eran superiores. Ya estaba viendo resultados, aunque no como yo los quería, yo quería que aquello fuera más rápido, y eso implicaba más control sobre todo.
DOMINGO 27
El tono de llamada de mi móvil me despertó súbitamente. En la pantalla reinaba el nombre de Sonia. Dude entre si cogerlo o no, pero al final me decanté por la primera opción, quizás quería hacer las paces conmigo.
-Hola Lau, me alegro de que me lo hayas cogido- dijo Sonia con voz triste.
-¿qué querías?- pregunté lo más seca que pude.
-Solo queria decirte que quiero arreglar las cosas, no me gusta estar mal contigo. Me he dado cuenta que estoy sola y de que como me dijiste nadie me soporta, nadie excepto tu.
-Sonia, te dije todo aquello porque estaba enfadada, pero no tenias que tomártelo tan a pecho. No sé si quiero arreglarlo, quizás vuelve a pasar lo de siempre...
-intentaré cambiar, te lo prometo, pero arreglemos las cosas, por favor, no quiero estar así contigo.-La oía tan arrepentida que no podía decirle que no.-¿quedamos a las 5 en el parque de siempre?
-Sí, allí estaré- pronuncié.
-Adiós.
Finalicé la llamada y me quedé en la cama meditando sobre lo que había hecho, ¿era buena idea? quizás me estaba volviendo a equivocar y aquello causaría problemas, tras sus comentarios en las clases no se la veía arrepentida, pero es que la verdad que ella jamás mostraba lo que sentía... No sabia si era buena idea ir a aquel encuentro, pero lo haría, no tenia porque pasar nada malo...



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