EL VALOR DE TENER FÉ
Quizá no sea perfecta, pero a lo largo de mi vida he conocido personas que me han hecho sentir como tal, personas que me han enseñado lo que cuesta una sonrisa, una mirada, una caricia pero sobre todo me han enseñado algo que jamás me atreveré a olvidar: tener fé. Pero aún así, perdí la fé y todas las pequeñas cosas dejaron de ser grandes recuerdos, y se quedaron en lo que eran; pequeñas cosas y en ese momento es que cuando me quedo en un nada; y en ese momento es cuando vuelvo a tener fé, fé en que algo pueda cambie para que pueda seguir luchando por lo que creo, pero no soy consciente de que por muy difícil que sea, no importa porque yo solo necesito que sea posible, nada más.



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