El legado de La Guadaña de Caronte, pte 11 y 12
XI
-¿Qué sabemos de ellos? –preguntó Rais.
Nada mas salir de la montaña los tres asesinos se fueron a la sala donde hacÃan sus planes y habÃa un gran papel en la mesa. Caronte tenÃa un lápiz.
-Sabemos que la habilidad de arma de uno es ocultar en sombras –contestó Ethan-, también sabemos que el Instinto de otro o del mismo es controlar los sueños de la gente…
-Y también sabemos donde está Babae –apuntó Krasa.
-¿Qué? –preguntó su maestro-, ¿Cómo sabes eso?
-Cuando Babae me cogió, le clavé una planta endotérmica que estaba puesta en el filo de mi arma. La planta desprende más calor conforme va atardeciendo, pero la planta se sirve del Sol y de la energÃa vital de Babae para sobrevivir asique haciendo unos pequeños cálculos –Krasa cogió un papel y apuntó unos sÃmbolos indescifrables -… Si, tenemos exactamente dos dÃas.
Ethan se sorprendió de lo lista que era la chica.
-¿Cuándo aprenderé esos sÃmbolos yo? –preguntó Ethan sin poder contenerse.
Rais sonrió, Ethan nunca supo si esas sonrisas eran debidas al opio que se fumaba. Aunque era extraño porque nunca habÃa visto a Rais tomar opio.
-En teorÃa esa era la lección después de que me encontrarais, pero viendo esto tendremos que estudiar después de matar a esos dos sujetos.
-Vale.
-Buena jugada Krasa, por cierto. Entonces solo tenemos dos dÃas para localizarlos ¿No?
-Bueno, no creo que sea tan difÃcil encontrarlos, le he puesto la planta para algo, no solo para matarle. Como ya he dicho esa planta es endotérmica, asique al atardecer solo tengo que salir y buscar quien tiene más calor que el que debe.
-Vale, pues como ya es de noche, vamos a dormir y mañana sobre la parte dieciocho iremos por ellos.
-¿La parte dieciocho? –preguntó Ethan.
-Si, los asesinos descubrimos que el dÃa se divide en veinticuatro partes, la parte uno empieza y la veinticuatro termina cuando la Luna cae. La parte dieciocho es… contando que estamos en verano… a tres partes de que el Sol caiga –explicó Krasa.
-¿Verano? –inquirió el joven.
-El tiempo se divide en años ¿Vale? Cada año son trescientos sesenta y tres cuatro dÃas, que a su vez de subdividen en cuatro estaciones, que son invierno primavera, verano y otoño –esta vez respondió Rais.
-¿Y cómo sabéis eso? –preguntó Ethan.
-Solamente prestando atención a lo que nos rodea durante varios años desde diferentes lugares.
-Waho…
-Y ahora a dormir –dijo e maestro-, que es muy tarde.
Sin embargo Ethan no le hizo caso y salió a hacer unos recados.
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-Gozz –dijo Ethan cuando el chico abrió la puerta-, ya le hemos descubierto. Gracias por ayudarme. Solo tienes que golpear esto –le tendió un objeto metálico y plano que habÃa robado-, y vendré a que el policÃa no os descubra.
-¿Qué? Ah… si... esto… muchas gracias Ethan –Gozz sonrió.
Ethan asintió y luego se fue corriendo, no serÃa difÃcil estar con el oÃdo puesto en esa casa todo el rato.
-Adiós – gritó el asesino cuando ya estaba muy lejos.
-Adiós Ethan –susurró Gozz-, y muchas gracias.
XII
Los tres desayunaron y se fueron a la sala de entrenamiento por una orden de Rais.
Dentro habÃa un hombre más corpulento incluso que Tao, su nombre era Telnaty.
-Es un amigo mio –dijo Rais después de presentarle- y es bastante bueno peleando y controlando su Instinto y su poder de arma. Como he visto lo bueno que puede ser Ethan en la pelea, he decidido poneros a este como entrenamiento.
-Pero solo hice lo que hice porque sabÃa lo que le pasaba –dijo tÃmidamente el joven.
-Bien, pues Krasa, Ethan, sabed lo que le pasa a mi amigo –dicho esto se volvió invisible.
-Acércate –susurro Krasa.
Ethan lo hizo sin preámbulos y esperó.
Telnaty parecÃa de repente confundido.
<<Ilusiones –pensó Ethan-, muy buenas>>
-Haz tu magia -susurró Krasa.
Ethan hizo que el tiempo se ralentizara y se acercó a su enemigo. Nada en especial… nada de lo que pudiera sacar una conclusión. Bueno, menos que era zurdo, porque llevaba una navaja en el bolsillo izquierdo.
Ethan miró su Sol, aún le quedaba un poco, pero tenÃa que reservarse para por la tarde.
No perdió tiempo y cogió la navaja, pero la tuvo que soltar, pues la navaja se habÃa retorcido y se le habÃa clavado.
-¡Ah! –dijo Ethan mientras la soltaba. De alguna forma, la navaja le habÃa cerrado la ventana y el mudo volvÃa a ser como antes.
Bueno, como antes exceptuando el punto de que ahora habÃa otro Ethan igual que él, pero con colores negativos.
-Te presento a Buhay, mi navaja dobladora. Tiene exactamente las mismas cualidades que tú.
-¿Esa es tu habilidad de arma? –preguntó Krasa asustada.
-Oh, no, mi habilidad de arma es regenerar mi Sol y el de otros. Esto es solo… mi arma. Igual que la de Krasa hace piruetas en el aire e igual que la de Ethan…
-La mÃa no hace nada, es una hoja oculta.
El doble sonrió y sacó por el mecanismo las dagas de sus brazaletes mientras extendÃa la palma de su mano.
Ethan negativo se dirigió hacia el real atacándole con una ráfaga de puñetazos intercalados con fintas, que a su vez se intercalaban con intentos de clavarle le hoja oculta. A partir de un momento, Ethan dejó de prestar atención al mundo. SabÃa que Krasa estaba peleando contra Telnaty, pero asta ahà llegaba. No podÃa prestar atención a otra cosa, solamente a parar las ráfagas del negativo.
Hasta que se le ocurrió ralentizar el tiempo, pero cuando vio que Ethan negativo hacÃa lo mismo, paró de hacerlo. El doble extrañamente hizo lo mismo y as ráfagas intercaladas volvieron.
<<Divide y vencerás –recordó Ethan-, la unión hace la fuerza>>
-¡Krasa! –dijo el chico mientras aprovechaba un puñetazo directo del doble para coger su antebrazo y tirarlo al suelo.
Luego clavó su daga en el cráneo del negativo y fue corriendo a ayudar a Krasa.
-¿Qué ocurre? –la jovencita estaba esquivando los navajazos de Telnaty para luego intentar atacar con su daga.
Pero no podrÃa resistir, asique Ethan tocó a la joven y ralentizó el tiempo. Los dos salieron corriendo y a mitad del camino Ethan sintió un dolor fuerte en el pecho. Miró su Sol y ya solo quedaba una pequeña estrella, de un color rojizo.
<<EnergÃa vital –recordó Ethan-, luego cerró la ventana y el dolor remitió>>
-No me queda Sol –susurro a Krasa-, va a haber que atacarle limpiamente.
-Vamos ver Ethan, estoy aquà para ayudarte porque Rais me hizo esta prueba a mi y yo tuve que hacerlo sola y no sabes lo que me costó –dijo Krasa-. Pero solo te digo, aunque serÃa hacer trampas, que tus ondas imán que hacen los sonidos más fuertes puedes enviarlas a otro sitio. Lo supe desde el principio porque yo puedo crear ilusiones en los cueros de otras personas. Utiliza lo que te he dicho, y grita.
Ethan hizo caso de Krasa e intentó que los sonidos fueran más fuertes para Telnaty. Supo que lo habÃa conseguido cuando una cara de extrañado apareció en su rostro.
Luego gritó, gritó con toda su fuerza.
Telnaty comenzó a gritar de dolor y luego cayó al suelo inconsciente.
-Creo que me he pasado –dijo Ethan.
-No, tenias que dejarlo asà –comentó Krasa mientras unas cadenas aparecÃan alrededor del cuerpo de Telnaty.
-Muy bien –dijo Rais abriendo la puerta, detrás suya habÃa otra persona, asesino, supuso Ethan-, ahora idos, Agak tiene que curar a Telnaty. Luego, cuando se despierte, os tocará y recuperaréis el Sol.
Los jóvenes salieron de la sala de entrenamiento, y Ethan se fue a su habitación. Extrañamente Krasa lo siguió.
-¿Quieres algo? –preguntó Ethan mientras se giraba antes de abrir la puerta.
-A ti –la chica se acercó su cara a él e hizo que sus labios se juntaran en un beso.
-Kra… Krasa –dijo Ethan mientras se echaba atrás, sobresaltado.
-Oh… pensé… Pensé que te gustaba… lo... lo siento.
-No, si me gustas es solo que… me has asustado.
Ethan se acercó a Krasa y esta vez fue el que se acercó para besarla. Los labios de la joven eran carnosos y esponjosos, cuando los besó intencionadamente sintió que, en efecto, lo eran. Aunque también eran suaves y sedosos. SabÃan fenomenal. Aquello parecÃa un sueño.
Ethan cogió a Krasa por la cintura con las dos manos mientras que la chica cogÃa a Ethan por el cuello e iba acariciando el pelo de Ethan.
Aquello era maravilloso, de repente sintió que volaba. ¡Estaba volando de amor! Era la mejor sensación de su vida.
Ethan abrió la puerta con la espalda y con Krasa todavÃa pegada a él y los dos se tiraron a la cama. Siguieron besándose un rato apasionadamente y Rais apareció por la puerta evitando que pasaran de nivel.
-Es hora de comer.
Los dos rápidamente se levantaron de la cama y se pusieron de pie.
-DecÃa que era hora de comer.
Los jóvenes asintieron y fueron a salir por la puerta cuando Rais paró a Krasa. Tenemos invitados para comer, péinate un poco, por favor.
-Si… si claro –la chica se miró en el espejo del cuarto de Ethan y con la mano se intentó arreglar.
Luego salió y fue corriendo hasta que alcanzó a los ejecutores.
-… o sea que hay sala de banquetes –escuchó de Ethan.
-Si, es bastante grande y espaciosa, con una mesa grande en medio. ¡Pero no e quiero descubrir sorpresas! –exclamó Caronte.
Krasa se colocó al lado de Ethan rodeándole la cintura con la mano.
-Hola preciosa –dijo el joven.
-Hola –respondió ella con una sonrisa- ¿Vamos a la sala de banquetes no? O sea que los invitados son muy distinguidos ¿No?
-¿Distinguidos? –preguntó Ethan-, pensé que quien comÃa con nosotros era Tenalty y el medico ese.
-Si, ellos comen con nosotros, pero también una pareja de distinguidos asesinos que conoces.
-Ah… ¿Quién…? –no le dio tiempo a acabar la pregunta al joven, porque un puerta delante de ellos se abrió aparentemente sola y un olor delicioso se le coló en la fosas nasales. OlÃa a todo, desde a vino blanco de hacÃa muchos años hasta a codorniz asada.
Entró el la habitación y casi se desmaya al suelo por lo que vio.
-Hola, Ethan –dijo la distinguida invitada- Te dejaste esto en casa –puso una nota encima de la mesa.
-Hola, mama –fue as únicas palabras que Ethan pudo decir.



Comentarios
airunosa - hace más de 12 años
Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii como me gusta que hayas vuelto!!
partyflipa - hace más de 12 años
¡Hala, qué bueno! ¡¡¡Su madre!!! jajajajaja GENIAL :D
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