El Internado Blackthorn Capitulo 8
Capítulo 8: Archivo Nivel 7
—Tenemos que entrar a ese archivo —dijo Emma, apretando la llave en su mano.
—¿Y si está vigilado? —preguntó Liam, mirando por la rendija del armario.
—No importa. El director sabe algo sobre nosotras. Algo importante —susurró Eliza—. Si no descubrimos qué, vamos a estar en más peligro que nunca.
Salieron del armario en silencio. La oficina seguía vacía.
La etiqueta en la llave decía “Nivel 7”, pero no había ningún lugar así en los planos del internado… al menos, no en los públicos.
Emma revisó el escritorio. Había un pequeño botón oculto bajo una bandeja de madera. Lo presionó.
Un estante de libros crujió… y se abrió como una puerta.
Detrás, una escalera de piedra descendía hacia la oscuridad.
—¿De verdad vamos a bajar ahí? —susurró Nora.
Emma asintió. Nadie discutió.
Con linternas encendidas y el corazón latiendo con fuerza, bajaron los escalones. Cuanto más descendían, más frío hacía.
Finalmente, llegaron a una puerta metálica enorme, con un cartel oxidado:
"ARCHIVO NIVEL 7 – ACCESO RESTRINGIDO"
Emma metió la llave.
Click.
La puerta se abrió con un chirrido. Dentro, había estanterías llenas de carpetas, documentos, cintas… y polvo.
Pero en el centro de la sala, había un archivador con etiquetas de colores. Una sobresalía, como si alguien la hubiera consultado recientemente.
Emma la leyó en voz alta:
—“Proyecto Blake – Sujeto E.B.”
Todos la miraron. E.B.
Emma Blake.
—¿Qué...? —Emma abrió la carpeta.
Dentro había fotos. De ella. De bebé. De niña. En distintos lugares. Incluso una… ¡en el internado! ¡Con solo 3 años!
—¿Qué significa esto? —susurró, temblando.
—Estabas aquí antes de entrar oficialmente… —dijo Eliza.
—No solo eso —dijo Nora, sacando otro documento—. Mira esto.
Era un informe firmado por el director. Decía:
“La memoria de E.B. ha sido reiniciada con éxito. Aún no recuerda los experimentos, pero los sueños pueden devolverle los recuerdos. Mantenerla vigilada. El sujeto E.B. es clave para contener a la entidad.”
Emma sintió que el mundo se le derrumbaba.
—¿Me borraron la memoria?
Eliza puso una mano sobre su hombro.
—Tal vez por eso tenemos el mismo apellido. Tal vez… antes de todo esto, tú y yo éramos hermanas.
BANG.
Un fuerte golpe en la puerta las hizo saltar.
BANG. BANG. BANG.
Liam retrocedió.
—¡Algo viene!
Emma agarró todos los documentos que pudo y gritaron:
—¡Corran!
Mientras escapaban por el túnel secreto, algo detrás de ellos gruñía… y no era humano.
No sabían cuánto tiempo les quedaba.
Pero ahora,
Emma sabía una cosa:
Ella era parte del misterio.
Y estaba decidida a resolverlo.



Comentarios