Gritos, capítulo 2.
CAPÍTULO 2.
Su casa estaba perfectamente ordenada. Demasiado perfectamente ordenada. Daba incluso repelús. Apuesto a que la ropa estaba también colocada por colores, o no, por alguna razón que ella haya creído conveniente, aunque nosotros no le veamos coherencia alguna.
Fuimos al salón. Me rugió la tripa descaradamente, y me di cuenta de que no había desayunado. Annie me tocó el brazo, y al mirarla, me ofrecía una galletita. Se me reblandeció el corazón.
- Gracias, Annie.
En el fondo, comprendía a Finnick. Se había enamorado de la persona con más bondad en el interior del mundo entero.
- Me tengo que ir- me anunció-. Finnick dice que vais a hablar de cosas aburridas, y no me gustan las cosas aburridas. Me voy a la habitación de Wiress.
Salió de allí arrastrando los pies.
Todos nos sentamos alrededor de una inmaculada mesa. Yo me encontraba entre Finnick y Blight, y en frente de mí estaban Majara, Voltios y el otro hombre. Este último fue el primero en hablar.
- Os iremos citando de pocos en pocos. Me presentaré. Soy Plutarch Heavensbee, el vigilante jefe de los juegos y también de la Operación Sinsajo, que es así como se llama esta entidad-. Era mayor, como de unos cincuenta o sesenta años, aunque se le veía fuerte. Tenía una cara redonda, al igual que su cuerpo, y parecía inocente, pero en sus ojos se podía ver pura astucia-. Objetivo: Revolución.
Abrí los ojos como platos. Él lo advirtió, y sonrió.
- Sois los objetivos del capitolio por dos razones: Snow os teme, y los distritos os idolatran. Ambas cosas son un arma de doble filo. Si apoyáis la rebelión, será mucho más fácil derrocar al capitolio.
- Pero estamos en los Juegos. Eso no podemos evitarlo- repliqué. Él me miró como si le molestara mi presencia.
- Quizá podéis.
- Probablemente no- contesté, aunque la esperanza me invadió un momento.
- Si no lo intentáis, está claro que no, soldado Mason.
No contesté.
- Voy a desmentiros un mito a Odair y a ti, que habéis sido los últimos en venir y no os lo he podido contar: el distrito 13 existe.
No sé qué reacción esperaba de nosotros, pero fue la misma en los dos. La risa.
- Ya, y el mar tiene agua dulce- apostilló él.
- Si os hemos dejado formar parte de este plan es porque vosotros sois mejores luchadores. A lo mejor sois demasiado jóvenes para formar parte de él- se apresuró a decir, enfadado. Eso nos quitó la risa.
- No, no… sólo es… no nos lo esperábamos.
- Pues así es. Viven bajo tierra- anunció Voltios.
Tuve que esforzarme para que no me volviera a dar otro ataque de risa.
- Cómo… ¿bajo tierra?
- Exactamente. Y déjame decirte, Mason… que tienen una tecnología muy avanzada. Mejor que la nuestra.
Le dirigí una mirada de indiferencia, aunque él fingió no darse cuenta. Por dentro, aún seguí sin creérmelo.
- ¿Y el capitolio no sabe nada?- preguntó Finnick.
- Lo suponen, pero no les ven como una amenaza. Creen que estarán moribundos. Lo que no quieren es que en los distritos se sepa. Y nosotros vamos a desvelárselo.
Ese tal Plutarch no me caía nada bien. Me trataba como si fuera inferior. Influencia capitoliana, supuse.
- El plan se desarrollará en la arena- comenzó-. Katniss Everdeen y Peeta Mellark son los principales objetivos. Tenéis, pase lo que pase, sin ninguna, NINGUNA, excepción, que protegerlos. Aunque eso signifique morir.
- ¿Qué?- repliqué al instante-. No me voy a sacrificar por dos personas que ni conozco ni quiero conocer.
- Johanna Mason, una interrupción más y quedará apartada de la operación- dijo, con tono severo. Iba a decirle unas cuantas cosas, pero decidí callarme.
- La arena será muy especial este año.
- ¿De qué se trata?- preguntó Haymitch.
- Es confidencial… no os lo puedo contar- se apresuró a contestar Heavensbee.
- Y lo del 13 no, ¿no?- ironizó Finnick.
- ¡Ya basta!- exclamó el vigilante-. Como sigáis comportándoos como animales, os apartaré del plan. ¿No os han educado a vosotros dos?
- El Capitolio mató a mi familia- dijimos al unísono.
Heavensbee suspiró durante unos quince segundos.
- Lo que os iba diciendo… la rebelión se acerca. Tenéis que intentar aliaros con Katniss y Peeta, en el caso de que le toque a él…
- Intentaré presentarme voluntario por él- aclaró Haymitch.
- Y sacarlos de ahí con vida. Intentaremos que estos juegos duren lo menos posible. Cada día, a la alianza que se forme… le enviaremos una cantidad de panecillos. El día en el que no sean divisibles de ninguna manera, será vuestro último día en la arena.
Dicho esto, se levantó de la mesa y se dispuso a abandonar la casa.
- Pero, ¿cómo lo hacemos?- inquirió Finnick.
- Eso lo tendréis que pensar vosotros.
Definitivamente, aquel hombre no me inspiraba ninguna confianza.




Comentarios
_dennaselen - hace más de 11 años
Me encanta, no se como lo haces pero consigues dejarnos sin palabras. Lo adoro de verdad. Es algo que me alegra el día, enhorabuena!! P.D: Sigue asi por favor espero el siguiente con impaiencia
flashali - hace más de 11 años
Estupendo! Me encanta cómo haces que fluyan arco-iris de múltiples sentimientos. Tercer capítulo ya! (sin prisa guapa) :3
rocio_dreamcatcher - hace más de 11 años
Muchas gracias por comentar! Seguiré lo antes posible xDD no os impacienteis.
corcheita44 - hace más de 11 años
¿Sabes qué? A medida que iba leyendo, y a medida que iba asimilando todos esos detalles que escribes pero que tienen mucha importancia, o simplemente esas postillas, me he dado cuenta de lo muchísimo que has mejorado. Y al darme cuenta de eso he pensado: "No me pienso quedar atrás" XD No lo digo como rivalidad, sino en el sentido de que últimamente no escribo, aunque quiera. Y leer tus textos me da lo que necesito para animarme de nuevo y continuar mejorando. Es que, leer y escribir, es algo tan mágico. Enhorabuena sigue así porfi!
rocio_dreamcatcher - hace más de 11 años
La verdad es que tienes toda la razón. Escribir es magnífico. Y aunque a veces no pueda sacar tiempo, intento hacerlo el máximo tiempo posible. ¡Tienes que seguir! Echo de menos tus posts DD:
No se pueden incorporar más comentarios a este blog.