LA VIDA DE UN TREN SIN PARADA (CAPITULO 8)
¿QUE, LA PRIMERA PRUEBA?
Cuando entramos en el museo estaba vacío, no había nada, solo los cuadros, las esculturas… ni una sola persona, solo estábamos Salva, Ingrid y yo.
-¿Por qué no hay nadie en el museo? acaso esta cerrado.
-No, que va, vosotros sois los primeros que entráis, hace más de cinco años que no entra nadie.
-Y eso porque.
-Pronto lo averiguareis, estaros muy atentos, esta podría ser la…
Y desapareció, que podría ser, solo se que estoy empezando a tener miedo, se han apagado las luces de dentro del museo, no se ve nada, que vamos a hacer, Socorro, acabo de ver una sombra correr hasta la puerta y se oyen los pasos (CLOC, CLOC, CLOC) han abierto la puerta, ya no se oye nada más, cada vez estoy mas y mas asustada, algo me acaba de tocar el hombro:
-SOCORRO, Salva ayuda –y le pegue con mi bolso a algo no se lo que es, pero me da igual.
-Para Paula, soy yo.
-Héctor.
-Si, no grites vas hacer que se enteren.
-¿Quiénes?
-Los subordinados de Kaiya.
-Kaiya.
-Si, esperad un momento os voy a sacar de aquí.
Entonces cogió una pequeña linterna que tenia en el bolsillo y nos dijo:
-Seguidme, no hagáis mucho ruido, os voy a llevar a un lugar seguro.
-Vale, pero donde nos llevas.
-A la casa de mi amigo Óscar, el nos ayudara.
Cuando salimos del museo Héctor nos llevo donde nos había prometido.
-Óscar estas en casa.
-Si, ahora salgo.
-Vale, pero rápido.
Cuando Óscar abrió la puerta de su casa, se vio a un pequeño niño.
-Este es Óscar.
-Tan pequeño.
-Me estas diciendo que soy tan pequeño que se necesita una lupa para verme.
-Yo no he dicho eso.
-O quizás has querido decir que por no beber suficiente leche no he crecido.
-No es eso, quiero decir que te imaginaba de otra forma.
-Óscar, podemos pasar.
-Si, claro pasad.
Cuando entramos a la casa de Óscar estaba lleno de cables y más cables, también habían muchos ordenadores.
-Óscar, has encontrado lo que te pedí.
-No, pero estoy a punto déjame una hora mas, por favor.
-Vale.
-Si queréis algo para comer podéis ir a la cocina.
-Óscar te puedo hacer una pregunta.
-Si, cual es.
-¿Cuántos años tienes?
-Yo tengo dieciocho años, ¿por?
-Nada, nada solo curiosidad.
Ya pasado la hora que el había dicho.
-Héctor lo encontré.
-Enserio.
-Si, ven mira.
-¿Qué es eso? Héctor.
-Es algo que os va a interesar, trata sobre Kaiya.
-De que se trata.
-Pues veréis…
¿Qué habrá encontrado Óscar, sabremos más de Kaiya, Héctor es de fiar, donde estará Ingrid?




Comentarios
No se pueden incorporar más comentarios a este blog.