Un amor de verano Cap 18
(Historia contada por Sheila)
Hoy me siento un poco rara, parece que no esté en este mundo, me da todo vueltas y me cuesta caminar, pero si se lo digo a mi madre o a mi padre se van a preocupar y se lo digo a Cleo se va poner histérica.
Me he tenido que quedar sola en casa, no hay nadie… mis padres se han ido a trabajar y mi hermana se ha ido al instituto con Mark y Elisabeth.
Esto no se lo he dicho a nadie y sé que si se lo digo a mi padre se va a subir por las paredes ya que está harto de este temita ¿Quién me mandaría enamorarme de ese gilipollas? Desde hace más o menos una semana no para de enviarme WhatsApp y ya me estoy mosqueando. Ya te lo he dicho mil veces Aiden, voy todo lo posible para que no te conozcan y que tú no te acerques a ellos, ya has hecho suficiente daño y sobre todo a mi hermana, eso sí que no te lo perdonare…
Voy a dormirme un poco, me siento fatal y no tenga ganas de nada…
-Sheila, ¿Estas en casa?... Sheila- déjame dormir cinco minutos más Cleo- Sheila ya he vuelto, Mark se quedara en casa… Sheila, me estas escuchando, despierta.
-¿Qué pasa Cleo?...
-Nada, pero… ¿te encuentras bien?
-No mucho, pero ya sabes porque es… no te preocupes Cleo, no pasa nada.
-Acuérdate que sales de cuentas de aquí una semana.
-No digas eso que me ponga nerviosa…-ya no me acordaba, he estado tan pendiente de ese, que se me ha olvidado los días que faltan para que nazcan…
-Si necesitan algo, me llamas… estaré en mi cuarto con Mark.
-¿No vais a comer nada? Mamá os ha dejado preparado unos macarrones, está en la nevera.
-Ya hemos comido antes de venir.
-Ah… vale- y se han ido a ir otra vez a la habitación de Cleo.
Mark se pone rojo cada vez que Cleo dice algo sobre él, es muy gracioso… que tortolitos, Cleo disfruta… él sí que te ama y dinos ya de una vez que sois novios, que lo sabemos todos, no será una gran sorpresa.
Voy a cerrar los ojos otra vez, quiero imaginarme cómo van a ser… el color del pelo, el color de los ojos… ¿quiero veros ya? Mis pequeños…
-Sheila…- mamá ya has vuelto, ¿Qué hora es? Que tarde… enserio he estado durmiendo todo el día- ¿Te encuentras bien? Hace tiempo que te estoy llamado y no me contestabas.
-Lo siento, mamá…
-Cleo me ha dicho que has estado durmiendo todo el día, ¿estás bien? Dime la verdad.
-No estoy muy bien, me duele mucho el estómago… es como si tuviera pequeñas agujas pinchándome todo el día.
-Y no me sabido llamarme antes…-no hace falta que te enfades, esto es normal cuando estas embarazada, no ¿mamá?- déjame verte…-mamá ya no soy tan pequeña- vamos al hospital, pero ya…
-EH ¿Por qué?...
-¿Desde cuando hace que te duele el estómago? Sheila…
-Llevo así desde las dos…
-No te has sorprendido de nada, Sheila…- ¿a qué te refieres?-Estas de parto… Sheila.
-Eso es imposible…
-Cleo… Llama papá, me llevo a Sheila al hospital… Traer las cosas que están preparadas en la habitación de Sheila…
-Vale, mamá…-no es para tanto mamá.
(Historia contada por Cleo)
-Mark, ayúdame a sacar esto… voy a llamar en un momento a mi padre.
-Enserio Sheila… ¿se ha puesto de parto?
-Según mi madre sí…-se ha puesto más blanco que la pared.
Vamos papá coge el móvil, ya está todo preparado, pero hace falta que nos lleves tú, son demasiadas cosas.
-Diga…
-Papá…-digo nerviosa- Sheila…
-¿Qué pasa Cleo?
-Sheila se ha puesto de parto, ven rápido, mamá ya se ha ido con ella y Mark y yo ya lo tenemos todo preparado.
-Ahora voy…
Me he alterado más de lo normal, ya se lo he contado a Eli y seguramente ella se lo haya contado a Brandon ya que no para de enviarle mensajes a Mark y Mark cada vez está más blanco…
-¿Te encuentras bien? Mark…
-Sí…-dice mientras acacha la cabeza
-No me mientas… sé que mientes cuando acachas la cabeza, me lo ha dicho Brandon…
-Es que…
-¿Qué?
-Me da miedo coger a un recién nacido, es que si llora o si se cae de mis brazos o…-no he podido aguantarme más y me he puesto a reír- No te rías, Cleo… sabes que soy muy torpe…
-Lo sé, lo sé… pero no va a pasar nada de lo que has dicho, te lo aseguro…
Esto ha hecho que me relaje un poco, Mark es demasiado inocente… aunque no le puede asegurar que no lloren… si son como yo cuando era pequeña no pararan… siempre tenía hambre o quería estar en brazos de papá, según Sheila… no me dormía si no contaban un cuento.
-Ya he llegado, vamos vámonos, Cleo y Mark… pasarme todo…
Mientras estábamos de camino al hospital mi madre me ha mandado un mensaje…
“Ya ha nacido, Leah”
Se lo he dicho a mi padre y ha acelerado y ha hecho que nos choquemos contra los asientos, está nervioso, incluso más que mamá…
-¿Estas segura? Cleo…-dice mi padre.
-Sí, lo acaba de enviar…
Ya hemos llegado, pero nos hemos ido a donde estaba mi madre dejando todo en el coche…
-Ya era hora… falta poco…
-¿Dónde están?-dice mi padre.
-Cariño, relájate… están aún en la sala del parto, no te preocupes…
-Sheila ¿Esta bien?...
-Claro que sí…
No sabemos quién está más nervioso de los cinco…
Pero cuatro horas después…
-¿Sois la familia de Sheila?...-dice uno de los médicos que ha salido de la sala.
-Sí…-dijimos a unísono.
-Ha salido todo bien, pero debéis esperaros un momento. La habitación de Sheila es 87 pasillo 3.
Hemos preparado todo para la llegada de los peques… Hemos llenado la habitación de globos de colorines y hemos puesto los dos peluches con los nombres de los dos…
“JACK Y LEAH”
Ahora a esperarlos…
Y ya están aquí… pero Sheila aún no ha venido…
Son tan… pequeños. Mark no para de mirarlos y mi madre (Sabiendo lo que me ha dicho Mark antes) le ha tentado para coger a uno de los pequeños.
-Vamos Mark, tu coges a Jack y yo a Leah y nos hacemos una foto…
-Pero…
-No te preocupes va estar todo bien…
Mark ha cogido a Jack y segundos como si lo supiera se ha puesto a llorar.
-Cle- Cleo… te lo he dicho antes…-nos hemos puesto todos a reír, ya que Sheila ya había llegado y la foto que nos hemos hecho es demasiado graciosa.
Sale Mark apurado cogiendo a Jack y Jack llorando; Leah estaba durmiendo y yo con una sonrisa de oreja a oreja.




Comentarios
No se pueden incorporar más comentarios a este blog.