Más allá de mi corazón. Capítulo 5.
No sé cuánto tiempo ha pasado, ni siquiera sé dónde estoy ahora mismo. He tenido múltiples pesadillas con Zach; el pelinaranja de ojos azulados. Es uno de mis mejores amigos, nunca pensé que me haría tal cosa. Prometió cuidarme, y solo supo obedecer a aquellos terribles hombres vestidos con batas blancas.
Siento tanta tranquilidad que no tengo necesidad de ver lo que me rodea, por si acaso es demasiado confuso o es una nueva pesadilla. Hay demasiado silencio, pero lo prefiero. Nunca había estado rodeada de tanta tranquilidad. ¿Habré encontrado la paz después de tanta lucha? La pregunta se queda en el aire.
Oigo pasos. Después noto la cálida respiración de alguien sobre mi cara. Alguien me acaricia el rostro y me retira el pelo, pasea sus dedos por mis hoyuelos, acariciándolos con suavidad. Noto su respiración más cerca, justo encima de mis labios, es entrecortada y parece algo agitada. No me muevo, aunque empiezo a temblar levemente.
Unos labios rozan los míos. Son suaves y me acarician delicadamente. Se separan. Su respiración es ahora mucho más agitada. Quiero abrir los ojos, pero a la vez no deseo saber quién es el que ha osado besarme. Tampoco quiero que sepa que he sido consciente de todo. Ahora le siento en mi oído.
-Lo siento...
Su voz suena dulce y arrepentida. Por un momento no comprendo el por qué de esas palabras, pero en seguida mi mente reacciona y me alarmo; no por lo que ha dicho, sino por quién lo ha dicho. Esa voz me resulta muy familiar. Intento calmarme, pero no puedo. Ha llegado el momento, tengo que abrir los ojos.




Comentarios
No se pueden incorporar más comentarios a este blog.