• Quienes somos
  • Únete
  • Me están molestando
  • Entrar
Olvidé mi contraseña

Cibercorresponsales

  • Secciones
    • Portada
    • Cosas de clase
    • Sobre mí
    • Experiencias
    • Juegos
    • Solidaridad
    • Mundo
    • La Pinza
    • Sobre mí
    • Reflexiones
    • Cultura
    • La Pinza
  • Comunidad
    • Entidades
    • Grupos
    • Cibers y guías
    • Mapa de cibercorresponsales
    • ¡Únete!
  • Recursos
    • Navega con seguridad
    • Guías didácticas
    • Recursos educativos
    • Preguntas frecuentes
    • Boletín
    • Todos los recursos
  • Espacio guía
    • Ser guía
    • Consejos
    • Foro
    • Materiales externos
    • Info Guías
  • La pinza

La voz de los libros

SKY. Capítulo 10

Publicado por nayeli el 26/08/2014 · Categorías: Creación

Hace 22 años...

Tengo seis años, dentro de cinco días cumpliré siete, y a pesar de mi corta edad, la calle se ha convertido para mí en algo habitual. Mientras mis padres están en el trabajo, yo salgo y juego con mi nuevo amigo; Matt. Le conozco desde hace unos meses y me cae bastante bien, sólo que últimamente le noto más triste y cansado, y no sé la razón. Me gustaría preguntarle por qué está así, pero tal vez sea obvio y quede como una niña tonta, aunque yo sólo quiero ayudarle.

—Vamos, sígueme pequeña. No te retrases —me alenta.

Nos adentramos en un oscuro callejón. Sé que esto es muy peligroso y que no debería alejarme de casa demasiado, ya que soy muy pequeña para andar sola por estas calles tan peligrosas, además de que papá y mamá no saben nada. Matt va delante mía y puedo observarle escurrirse entre la oscuridad, como si lo hiciera todos los días. Él es dos años mayor que yo, aunque lo niegue, así que me siento segura con él, tal vez podría defenderme si alguien nos amenazase.

—Date prisa, pequeña. —Repite, insistente.

Intento aligerar el paso, pero no puedo. Estoy acostumbrada a que me llame “pequeña” no sé si lo dice cariñosamente, pero a mí me ofende un poco, porque me hace sentirme inferior a él.

Llegamos al final y él se detiene. No hay nadie, o eso parece. Matt se acerca a unos cuantos cartones amontonados en el suelo y los retira, dejando al descubierto a un hombre cuyo aspecto me hace estremecer. Matt habla con el vagabundo. Yo retrocedo unos pasos, aterrada. El hombre se incorpora y puedo ver su aspecto lánguido y deplorable. Muestra una barba mal afeitada, su pelo castaño oscuro está enmarañado, tiene unas profundas ojeras violáceas, sus labios están agrietados y sus ojos enrojecidos. ¿Por qué Matt habla con él como si le conociera de toda la vida?

—Aquí está Shirley, papá —me presenta.

Me duele el estómago muchísimo. ¿Ese hombre es su padre? No puede ser... que yo recuerde, papá y mamá decían que la familia de Matt vivía unas cuantas casas más allá de la nuestra, y que su padre trabajaba en la empresa del mío.

El hombre estira una mugrosa mano y me agarra del brazo, acercándome a su rostro.

—Conque tú eres la hija de ese desgraciado... —espeta.

Su aliento podrido me provoca náuseas y mi corazón comienza a latir muy fuerte.

—Pues que sepas, Shirley, que tu querido papá es el resposable de que mi familia se esté pudriendo en estas malditas calles —Acerca más su rostro al mío y creo que me he olvidado de respirar, estoy aterrada—. Tu papá me despidió y nos quitaron la casa, y con ello, la vida —Me agarra cada vez más fuerte del brazo, y parece que esté a punto de echarse a llorar—. A mi mujer y a mi hija se las comió la porquería de este maldito pueblo que apesta a sufrimiento, pero me prometí que tanto yo como mi querido Matt sobreviviríamos para vengarnos. Oh, sí, no sabes cuanto deseo ver yacer los cuerpos de tus padres en el suelo, en un mar de sangre. Así sabrán lo que es perder a alguien a quien amas de verdad —está histérico—. ¡Me han arrebatado la maldita vida!

Me sacude y yo quiero llorar del terror que me está inundando en este momento. Quiere matar a mis padres, y ahora parece que me vaya a estrangular a mí, y no sé por qué, soy demasiado pequeña para comprender todo esto.

Entonces, recuerdo. Mamá y papá estaban el otro día hablándolo en la comida. Él tuvo que despedir a unos pocos trabajadores por razones que desconozco y sí, su empresa no era gran cosa y el dinero que ganaban no era mucho, pero servía para vivir. Decía que se sentía mal, porque toda esa gente, todas las familias irían a la calle, y sabía lo que les deparaba el futuro, pero no tenía otro remedio.

Eso es lo que recuerdo, y ahora es cuando entiendo la tristeza en los ojos de Matt.

—¡Arderé vuestra maldita casa! —Ahora clava sus ojos oscuros en mí—. Y tú, oh, mi querida Shirley, tú no morirás, pero verás cómo tus padres y todos sus sueños se consumen como la vida de mi esposa y mi hija. Ese dolor te perseguirá toda la vida, no podrás dormir y llorarás hasta que te ahogues en tus propias lágrimas, hasta que acabes muriendo porque tu vida será una desgracia. Te juro por mi vida que lo conseguiré. Mi hijo y yo haremos lo posible por arruinar tu vida tal y como tu padre hizo con la nuestra...

Su voz comienza a debilitarse y a temblar. Ahora me ha soltado y he retrocedido unos cuantos pasos, pero no tengo fuerzas para huir, estoy petrificada por el miedo.

El hombre comienza a sollozar y su hijo le abraza. Por un momento me compadezco de ellos, pero enseguida cambio de idea, porque quieren destrozar mi vida y la de mi familia. Matt me dirige una mirada que me hace estremecer, parece que vaya a matarme de un momento a otro.

Saco fuerzas como puedo y huyo del oscuro callejón.

No me percato de la gente que me rodea, toda ella peligrosa. Ni siquiera parezco estar respirando, pero el aire que huele a sangre sigue ahí. No me detengo hasta llegar a casa. Me cuelo por un entrada que sólo yo conozco y en cuanto estoy dentro, me siento en el suelo y apoyo la cabeza en la pared. Intento controlar mi respiración pero no puedo, mis manos tiemblan y deseo llorar, pero no, la vida me ha enseñado a ser fuerte. Soy muy pequeña y sé que muchas cosas se escapan de mi alcance, pero hay algo que conozco con seguridad, y es que las palabras del padre de Matt no eran una broma, y sé que estamos en peligro. No le veré en mucho tiempo, de ahora en adelante me quedaré aquí y no saldré, no quiero volver a encontrarme con ese hombre nunca más.

Contarle lo que acaba de ocurrir a papá y a mamá puede no ser una buena idea, tal vez no me crean porque soy demasiado pequeña, pero necesitan saberlo...

Oigo que alguien abre la puerta y veo entrar a mamá

—Cariño, ¿qué haces ahí? Tienes mala cara. —Su voz suena muy dulce y feliz.

No respondo, no quiero. Parece demasiado contenta y no quiero arruinarle el día con mi noticia, a pesar de que necesite contársela a alguien cuanto antes.

—En cinco días mi niña se hará grande y tendrá siete años —Me coge en brazos y me besa la frente—. En cinco días le diremos adiós a este lugar y nos mudaremos a una preciosa casa donde serás muy feliz, Shirley.

Está demasiado feliz como para contárselo todo ahora, y días como estos hay pocos, así que me limito a observar la hermosa sonrisa de mi mamá. Luego le contaré todo, espero que no se me olvide, aunque sé que tendrá que pasar mucho tiempo para que esos aterradores ojos; sedientos de venganza, se vayan de mi cabeza. El tiempo lo cura todo, o eso creo, aunque antes tendré que pasar muchas noches llorando por las terribles pesadillas que me asaltarán. El miedo es algo tan presente en mi día a día que tal vez acabe acostumbrándome, pero hay tipos de miedos, de pesadillas, que por mucho tiempo que pase, nunca se olvidan.

Grlpkqcqghvcnuuvrldhvjcccgrlqgewnlpsqowbuptxigxgcp

Compartir:
Tweet
No hay comentarios aún ¡Comenta!

Comentarios

No se pueden incorporar más comentarios a este blog.

nayeli pertenece a:

  • CiberAlcázar

    CiberAlcázar

Sobre mí

nayeli
nayeli

España Ciudad Real

Grupo CiberAlcázar

Entidad Ayuntamiento de Alcázar de San Juan

Secciones

  • Amor
  • Booktrailer
  • Talentos
  • Guión

Estadísticas

80.822 visitas

168 comentarios

171 votos

Consulta las estadísticas de mi blog

Últimos articulos del blog

  • Apatía

    01/07/2016

  • El orfanato de los corazones olvidados

    02/04/2016

  • Silencio. Capítulo 2

    27/02/2016

  • Volátil

    14/02/2016

  • Silencio. Capítulo 1

    12/02/2016

Últimos comentarios

  • prisionera de la web en Apatía: Me acuerdo de cuando escribías cosas tristes y decías que aunque no ...

    02/08/2016

  • patry en Apatía: Me ha encantado, últimamente he estado pensado en este tipo de cosas,...

    23/07/2016

  • meibiparty en Apatía: ...qué manera de escribir...de decir :)

    21/07/2016

  • julialalalasehizoguia en Apatía: :O ! Precioso!

    11/07/2016

  • partysummer en Apatía: Estoy de acuerdo con Selenita, precioso!!!

    04/07/2016

Artículos que me gustan

  • Hielo. - stark
  • Sin escapatoria - nayeli
  • ¿Qué soy? - zephyr
  • Microcuentos - nayeli
  • Tag de la Navidad - stark
Ciber Corresponsales La Infancia Opina Plataforma de infancia

Cibercorresponsales es un proyecto de la Plataforma de Infancia, premio Pantallas Amigas a la participación Infantil y adolescente

La Plataforma de Infancia y las organizaciones participantes no comparten necesariamente las opiniones contenidas en los espacios personales de los y las cibercorresponsales.

Nota legal | Contacta | Licencia | ¡Me están molestando!

Con la colaboración de:
Ministerio de derechos sociales y agenda 2030 SIC-Spain Cofinanciado por la Unión Europea

¡Ey! Síguenos también en: