¿Y a ti quién te manda, Effie? Capítulo 11
CAPÍTULO 11: Se ofrece recompensa.
Un hombre mayor nos invita a pasar y entramos en su casa seguidos de Beetee. Nos acomodamos en los sillones y comienza a hablar. Está medio sordo, habla muy alto y cuando la gente pregunta algo se lo hay que repetir a voces. Entonces es cuando el hombre lo entiende, medianamente bien. Beetee y Katniss se sientan a mi lado. Alguna que otra vez e hablado con Beetee, es un poco raro pero muy humilde y honesto. Al perecer, el vencedor se llama Frank, rondará los setenta y pico años. Tiene el pelo canoso, una mirada cansada, y las manos le tiemblan constantemente. Su voz fuerte y ronca hace que tiemble la sala mientras habla. Entonces, comenta el Vasallaje de los Veinticinco y la muerte de Wirres, una gran amiga, y se nota una gran tensión entre la gente que ocupa mi sofá. A Katniss y a Peeta les comienzan a sudar las manos, y Beetee hace un gran esfuerzo por no mostrar el dolor que siente al oír hablar de su amiga. Pero aun así, noto como su corazón se acelera y comienza a respirar un poco más fuerte para tranquilizarse. Cojo despacio su mano y la acaricio suavemente para que se calme, y lo hace.
Salimos de la Aldea de los Vencedores y nos dejan tiempo libre para pasear por el distrito. Beetee se viene con nosotros y damos un pequeño y silencioso paseo. Llegamos a una plaza y escucho una voz que me resulta muy familiar. La pupila se me hace pequeña, un sudor frío me recorre la espalda y me quedo inmóvil. Todos me miran extrañados. Entonces, le veo. Veo a tres policías hablando con unos agentes de la paz del distrito, veo cómo uno de ellos les extiende un papel y veo las fotos de Katniss, Peeta y Haymitch impresas. Y pone un número. ¡¡Se ofrecen dos millones quinientas mil monedas por su captura!! Entonces veo esos ojos marrones bajo la sombra de la gorra del policía. Me miran y se iluminan. Mierda.
Albert se acerca hacia mí, me giro hacia mis amigos y les digo que se escondan rápido. Parece que Beetee a visto lo mismo que yo y no duda en llevárselos. Albert llega hasta mí, sonriente y con las mismas pintas de chulo que siempre. Se acerca, se me acerca mucho. Demasiado. Doy un paso para atrás y le pongo la mano en el pecho para que no se pegue más a mí.
-Hola -digo sonriente. La sonrisa más falsa de mi vida. -¡Me alegro de verte! -Miento. La mentira más falsa de mi vida.
-Yo también Effie. ¿Qué haces por aquí? -mira confuso a su alrededor.
-Eh... Estoy de... vacaciones -y vuelvo a sonreír.
-Pareces preocupada, cielo -me levanta la barbilla con el dedo.
-Si bueno -aparto la cabeza. -Es que tengo prisa por llegar a mi habitación.
Me mira sonriente.
-Porque estoy cansada y tengo sueño -le aclaro.
-Ah, bueno.
-¿Y tú qué haces por aquí? -tampoco quiero que se piense que no quiero estar con él. Puede sospechar.
-Buscar a los fugitivos que te dije. Dicen que es posible que estén por este distrito.
-¿Vas a buscar por los siguientes distritos?
-No. Nos quedaremos por el 3. Hemos revisado el 2 y ni siquiera la vencedora, Enobaria, que se entera de todo lo que pasa en el Capitolio sabe dónde están -Gracias, Enobaria. -Es imposible que hayan escapado tan rápido y estén en el 4. Además, es poco probable que estén aquí. Les costará mucho viajar porque los grandes trenes están bien vigilados.
-Ah... -suerte que el nuestro es insignificante.
Entonces no hay peligro en continuar hasta el Distrito 4. Me mira, esperando una respuesta. Mejor será que corte ya la conversación porque no sé que más decirle.
-Bien, pues te deseo toda la suerte del mundo -otra gran mentira. -Me voy ya.
Me doy la vuelta pero él me agarra del brazo, tira de mí y me besa fuertemente en los labios. Yo me aparto en cuanto afloja un poco. Ahora mismo le soltaría unas cuantas tortas o le escupiría o algo, pero estamos en plena calle y debo mantener la compostura.
-Adiós -le digo mientras me doy la vuelta con un gesto desdeñoso y me alejo apresuradamente a cualquier esquina que pueda doblar para ocultarme.
Estoy roja, pero de irá. Es tan pesado.
Alguien me toca la espalda y me giro de un salto, pero me tranquilizo al ver a Beetee con Katniss, Haymitch y Peeta. Beetee les ha explicado todo lo que ocurre.
-Ya está aclarado todo -me informa Beetee. -Tenéis que ir con muchísimo cuidado.
-Bueno, todo no está aclarado -agrega Haymitch.
-¿Qué es lo que falta? -Peeta se cuela inocentemente en la conversación.
-¡¿Quién demonios es ese tipo?!
-¿Qué más da? -respondo seca.
-¿Cómo que qué más da? Ya nos hemos encontrado con él en varias ocasiones, nos está buscando, parece conocerte bien y, ¡y te ha besado! ¡Y tú dices qué más da!
-Es un viejo conocido del instituto -le digo mientras entrecierro los ojos y le miro de reojo.
Parece muy enfadado. No, enfadado no. ¿Celoso? Katniss, Peeta y Beetee sonríen.




Comentarios
flashali - hace más de 11 años
``Entonces veo esos ojos marrones bajo la sombra de la gorra del policía. Me miran y se iluminan. Mierda.´´ Épico. Me ha encantado! Sigue preciosa que me encantan todos ^^ Lo redactas genial.
corcheita44 - hace más de 11 años
Jajajajaja muchas gracias!!!!!!!!!!
rocio_dreamcatcher - hace más de 11 años
¡Es genial! Haces que cada palabra encaje perfectamente con la siguiente que vas a poner haciendo que sea absorbente y emocionante, con esos toques de humor y sarcasmo que la hacen tan original y diverdita. ¡Sigue así! Estoy deseando leer el siguiente.
_dennaselen - hace más de 11 años
impresionante perfecto sin palabras de verdad me encanta un me gusta para ti
corcheita44 - hace más de 11 años
Muchísimas gracias a las dos!!!!!! Sois geniales. Intentaré escribir unos cuantos más en este puente :D
No se pueden incorporar más comentarios a este blog.