Disertación Filosofía
En la siguiente disertación, plantearé la siguiente cuestión: ¿Nuestra identidad está determinada por la naturaleza, por la sociedad en que vivimos, por ninguna de las anteriores o por el contrario, por ambas? En lo que se refiere a identidad, plasma la idea que las personas se hacen sobre quiénes son y lo que para ellas tiene sentido. Su determinación, es decir, que sean de una forma u otra puede ser natural, en este caso, a partir de la genética, de la unión celular producida al principio de la vida de todo ser humano, o social, lo cual corresponde al cambio gradual de la identidad debido a influencias externas como costumbres, culturas, influencias de determinados grupos de personas, en resumen, factores externos asociados a la vida cotidiana llevados a cabo diariamente. A continuación, plasmaré mi punto de vista sobre el interrogante planteado, apoyándome en algunas autoridades y estudios de éstos de los cuales me he informado. Seguidamente, plantearé la antítesis a mi opinión con el fin de llegar a una síntesis sobre el tema y así poderla contrastar llegando a hacer una conclusión.
En respuesta al interrogante anterior, pienso que nuestra identidad es algo con lo que se nace pero que también a la vez se hace. En lo que a la identidad es algo con lo que se nace, me refiero a las diferencias físicas entre las personas, por ejemplo, no todos somos altos y delgados, ni somos rubios, ni tenemos los ojos azules o verdes. Independientemente del físico, psicológicamente, tampoco somos todos brillantes o listos o astutos. Por consiguiente a esto, pienso que cada uno nacemos con unos caracteres e ideas determinadas, con unas estructuras mentales distintas. Esta idea puedo apoyarla con un Catedrático de Genética desde 1977, Doctor en Ciencias Biológicas, Nicolás Jouve. Él defendía la identidad genética como la propagación biológica más importante del ser humano. Defiende que la identidad es distinta para cada individuo, que queda determinada al producirse la fusión de los pronúcleos de los gametos masculino y femenino, espermatozoide y óvulo, que se convierte en la primera realidad corporal de la vida humana. Según Nicolás Jouve, cada vida humana posee un patrimonio genético individual aunque genéricamente, en su naturaleza biológica coincida con el resto de los individuos de la especie.
Por otro lado, como bien he dicho antes, creo que nuestra identidad puede ser modificada a lo largo de la vida debido a las experiencias individuales, agentes externos, los cuales influyen de forma distinta en cada individuo (volviendo a lo anterior)cada uno tenemos una identidad base característica, distinta e única. Esta percepción puedo apoyarla en alguien “muy sonado” dentro de la filosofía como Platón. Él defendía que el individuo está determinado al nacer: “Cada uno es el mismo lo mismo” o “Cada uno es el mismo lo mismo para sí mismo”. Con ello explicaba que la identidad constituye un rasgo fundamental con el ser de lo ente.
En lo que antítesis se refiere no he podido explicarlo correctamente puesto que apoyo ambas posturas y todos los autores se apoyan mínimo en una de ellas, aún así, dentro de la determinación genética encontré algunos matices que el autor Nicolás Jouve no mostraba. Clara Murguialday, economista, especialista universitaria en Desarrollo y Cooperación internacional, ha realizado cursos de posgrado en métodos de investigación sobre mujeres llegando a la conclusión del hecho de las diferentes conductas, actividades y funciones de mujeres y hombres, las cuales son más culturalmente construidas que biológicamente determinadas, por consiguiente, los distintos comportamientos entre hombres y mujeres son de diferente forma en consecuencia de la actuación de la sociedad. Por otro lado, John Money, un psicólogo y médico especializado en sexología defiende que la diferencia entre el comportamiento masculino y femenino se debe al rol de género, el cual está determinado naturalmente.
Robert Stoller, un psicoanalista en los años 60, determina que la identidad de género no está determinada por el sexo del individuo sino por la suma de las experiencias, ritos y costumbres atribuidos a cada género a partir de su nacimiento.
Después de observaciones y recopilación de la información, continúo defendiendo mi tesis pero le añado el matiz de las diferencias entre identidades debido al sexo de la persona. Creo que también están determinados genéticamente pero en menor medida que culturalmente. Llego a esta conclusión después de pararme a pensar sobre ejemplos cotidianos, es decir, analizo a distintas personas reflexionando sobre sus actitudes o acciones. Por ejemplo, hay hombres ligeramente afeminados o por el contrario mujeres un tanto masculinas, ambos tienen más rasgos del género contrario que del propio. Creo que esta caracterización se debe a las influencias atribuidas desde la infancia, por eso hago hincapié en que esa caracterización es más cultural que natural, que tiene más peso a la hora de determinar los comportamientos.
Para concluir, hago un breve resumen en el cual muestro cómo dentro de un gran interrogante ha surgido otra rama asociada al primero. Dejándolo resumido, explico que la identidad personal de cada individuo está determinada por caracteres genético y culturales. Dentro de dicha identidad, encuentro diferencias debido al género de la persona. Estas últimas determinaciones las atribuyo también a la genética pero mínimamente, pues el mayor paso de esta última determinación lo relaciono con las experiencias vividas, la cultura en cada lugar del mundo, las costumbres de éstas, formas de ver las cosas, influencias sociales y también de distintas personas…. En lo que respecta a este tema, no me he informado tanto como en el interrogante general ya que este es más específico. Por lo cual no puedo concluir con una conclusión o respuesta con toda certeza.
Almudena Huerta Nº11 1ºE


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