Sin palabras
No me voy a extender demasiado, sin embargo espero decir todo lo que deseo.
Esta mañana en clase he puesto las cartas sobre la mesa, mi amiga y yo les hemos hablado a nuestros compañeros acerca del acoso. No únicamente del escolar, hemos hablado en general.
He comenzado hablando yo, me preguntaba la causa por la que la gente molesta a otra. Yo por ejemplo tengo problemas en casa, y en el colegio también se meten conmigo. A veces cuando las personas que en momentos puntuales de su vida ocurre algo, se esperan que en el ambiente escolar las cosas vayan mejor. No obstante, si se le añaden problemas es la gota que colma el vaso.
Después ella ha seguido comentando que nosotros tenemos una burbuja, una capa protectora de aquello de nos duele, y a algunos se nos rompe antes que a otros, y por ello le da a las cosas más o menos trascendencia, depende de la experiencia que haya vivido esa respectiva persona. Mientras hablábamos una persona muy importante para mí no ha podido evitar el llanto. Nosotras dos también hemos empezado a llorar y así una avalancha de personas más.
Esa persona es mi mejor amigo, se ha puesto en pie y ha dicho una serie de cosas, las cuales yo estaba totalmente de acuerdo con él. Para resumir lo que ha pasado han salido varias personas, algunas más esperadas que otras.
Finalmente, todos hemos pedido perdón por nuestros actos acometidos a lo largo de los años; resultado final: TODA LA CLASE LLORANDO. Lo mejor es que me he deshecho de tanta tristeza, tanto miedo, angustia y demás emociones que atormentada mi ser, de forma que al final se ha desencadenado la alegría. He dicho todo lo que tenía que decir, y me ha parecido sorprendente que todo ello haya sido por la idea que tuve días anteriores de mostrar de forma que me escucharán todos y poder por fin acabar con el dolor que tenía al sentir cómo la gente que conocía de tanto tiempo me hiciera llorar. No me da vergüenza decir que he llorado, no es ni de cobardes ni de valientes, sino un signo de que en algún lugar de tu alma sientes algo, ya sea dolor o felicidad, porque al fin y al cabo pese a ser seres humanos y tener la capacidad de tener empatía hacia los demás siempre estará ese pensamiento hipócrita que nos impida ser quienes realmente somos, la sociedad y el mundo está agrietada por la imperfección, pero de los errores se aprende y creo que hoy en mi clase hemos hecho un gran progreso que si todos ponemos de nuestra parte podemos lograr en todo el mundo.




Comentarios
meibiparty - hace más de 9 años
Patry, os admito, os felicito, os abrazo...enhorabuena por esta iniciativa. Es taaaan importante compartir...tanto para la persona que lo cuenta como para quien la recibe, que pueda saber qué hay dentro del corazón de la persona que tiene enfrente. EMPATIA, has dado en la diana, es la clave. Eso, y el COMUNICAR, el contar, escuchar...y ser valientes de sentir y hacer sentir. Contarlo, compartir vuestra experiencia para que quien se sienta igual que vosotras vea que puede contarlo y que se pueden solucionar las cosas, que podemos apoyarnos para sentirnos felices. De nuevo...ENHORABUENA...ahora, a comenzar la cadena de contagios y de cuidados!!! Muuuuak
partysummer - hace más de 9 años
Genial, felicidades!! Incluso me alegra más saber que no has puesto nada de lo que el profesor o profesora haya podido decir. No siempre es necesario que los adultos intervengan en los procesos de los menores. Felicidades de nuevo!!
No se pueden incorporar más comentarios a este blog.