Enseñando a aprender, aprendiendo a enseñar (Parte 2)
Me resigné, y en vista de que no se podía hablar, me limité a asentir con la cabeza y a marcharme.
Así que profesor... Yo. Una gran responsabilidad. Experiencia 0. Pero la recompensa merecería la pena. Mis padres nunca me volverían a echar la murga por las notas.
Estuve todo el día pensando en cómo dar la clase, y me puse tan nervioso que decidí que improvisaría. Siempre he sido buen improvisador. De hecho, una vez improvisé una exposición en clase y saqué un 9,5 ¿No os lo creéis? Allá vosotros.
Sonó el timbre, y los alumnos tardaron cinco minutos en llegar. Mejor para mí.
Cuando todos estuvieron sentados y callados, ya habían pasado quince minutos, y mejor param í otra vez.
-
Bueno chicos, me llamo- escribí mi nombre en la pizarra.
-
¿PANI, CANI?
-
Daani. Pone Dani.
Es cierto que mi letra era muy mejorable, y más allá en la pizarra donde se pierde la noción de lo grande y lo pequeño y la letra tiende a trepar o a caer en picado.
-
¿Qué tal chicos?
No hubo respuesta. Empezábamos bien..
-
Bueno, esta es la clase de... (miré mi horario rápidamente)
-

- Griego. Esta es la clase de.. Ay, espérate, que está al revés... Lengua castellana y literatura. Exacto.
Los chavales me miraron raro, y uno me preguntó:
- ¿No eres demasiado joven para estar dando clase?
La inspiración poética llegó a mí sin llamarla, y respondí: “No hay edad para el maravilloso arte de enseñar”
-
Mee aburrooo
-
Eemm. Bueno chicos, vamos a llevarnos bien, por favor. Abrid el libro por la página 93.
-
¡Ala! ¡Esos son los años que tiene mi abuela!
-
Muy bien, pero por favor, abrid el libro.
-
Tío, eres un aguafiestas.
-
Bueno, vamos a dar los gentilicios. ¿Qué son los gentilicios? ¿Alguien lo sabe?
-
Es el lugar de donde es cada persona.
-
Muy bien, por ejemplo, tu eres...
-
Ana
-
Vale, pero ¿de dónde eres?
-
De 1º A
-
Quiero decir, ¿dónde naciste?
-
En el hospital
Bueno, creo que es mejor que lo explique de un modo más sencillo.
Los de España son españoles. Los de Francia son franceses. Los de Andorra son andorranos.
-
¡Ha dicho ano! - se rieron todos
-
¿Y las de Andorra son Andorranas?
-
Sí, Ana.
-
¿Entonces yo soy Andorrana? Porque me llamo Ana
-
No, tú sólo eres Ana, y también eres española.
Después de semejante jaleo para una cosa tan sencilla, les di un dibujo de El Quijote para colorear y estuvieron entretenidos hasta que acabó la clase. Ufff, qué duro es ser profesor.
Por fin llegó el cambio de clase, unos cinco minutos placenteros tanto para alumnos como para profesores. También tensos: el profesor tiene que ir al departamento, buscar su taquilla, guardar sus cosas, mirar cuál es la siguiente asignatura y coger la próxima y los alumnos tienen que estar pendientes de que llegue el profesor para que no les pillen con el móvil o haciendo el imbécil en los pasillos.
Cogí un diccionario y mis libros con soluciones (el sueño de mi vida) para la próxima clase: inglés. De repente, vi a Juan, un chaval que iba a mi clase antes de transformarme en profesor, y me contó que él era el profesor auxiliar. Jajaja.. Si ese tío aprobaba por pena. Pero bueno, mejor mal acompañado que sólo en este caso.
- ¡Hello friends! We have a new teacher: John (Juan in Spanish)
Me temía lo peor, pero no podía hacer nada para que Juan abriera la oca.
- ¡Ello! ¡Ai am yur ausiliar converseison!
- Como podéis ver, el profesor auxiliar tiene un marcado acento galés
- ¡Yes! ¡Galés! ¡Como Gareth Bale!- a Juan le encantaba el fútbol, y fíjate, eso le vino bien.
Un grupo de niños y niñas del Madrid empezaron a correr por la clase y a jugar con una pelota de papel albal.
- Sit down, please!
- Que os sentéis leshe- a Juan se le escapó su vena andaluza.
Todos se sentaron, atónitos ante el espectacular y repentino dominio del español del auxiliar.
(Meter algo más de clase de inglés)
Les dimos un curso de ingles... (sí, sin tilde, les enseñamos a depilarse). No teníamos la clase preparada, se siente)
De camino a tomar un café me topé con un cartel que me llamó la atención: Huelga contra las huelgas. Ya hacen huelga por todo...
Yo era de los que siempre hacía huelga pero era simplemente para escaquearme. Pero ahora que era profesor, tenía que madurar. Llegó el día de la manifestación. Mientras estaba allí mareado por el viaje en autobús y gritando como un loco con las manos vacías (los fabricantes de pancartas también habían hecho huelga), se me ocurrió una idea.



Comentarios
supercalifragilistica - hace más de 9 años
Nmmmm seguiremos? Un buen trabajo!
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