• Quienes somos
  • Únete
  • Me están molestando
  • Entrar
Olvidé mi contraseña

Cibercorresponsales

  • Secciones
    • Portada
    • Cosas de clase
    • Sobre mí
    • Experiencias
    • Juegos
    • Solidaridad
    • Mundo
    • La Pinza
    • Sobre mí
    • Reflexiones
    • Cultura
    • La Pinza
  • Comunidad
    • Entidades
    • Grupos
    • Cibers y guías
    • Mapa de cibercorresponsales
    • ¡Únete!
  • Recursos
    • Navega con seguridad
    • Guías didácticas
    • Recursos educativos
    • Preguntas frecuentes
    • Boletín
    • Todos los recursos
  • Espacio guía
    • Ser guía
    • Consejos
    • Foro
    • Materiales externos
    • Info Guías
  • La pinza

Pues aquí estoy

Supergiro- Komikaze (7)

Publicado por spidrmancoy el 09/12/2016

 

Capítulo anterior (publicado el viernes 2 de diciembre)

http://www.cibercorresponsales.org/perfiles/spidrmancoy/blogs/supergiro--komikaze-6

ALGO

 

En cada momento difícil, en el que no sabía qué hacer, los cómics me daban una pista.  Otras veces eran juegos de palabras o juegos numéricos, curioso que mi nombre en inglés, Steven, contuviera el número siete y esa fuera la fuente de mis poderes.

No parecía haber nada más que averiguar, pero sí, había algo…

 

Pregunté en un foro de Internet y me pidieron que fuera un poco más conciso, me dijeron que Don Quijote de la Mancha porque era un hidALGO, o Loreal París “Porque yo lo valgo”

 

Y, sin saberlo me habían ayudado. Escribí un correo a unos cuantos profesores y obtuve una gran lista de palabras que quizás me servirían para algo: saber qué es algo. TALGO (un tren antiguo), Calgon (una marca de detergente), algodón, cabalgo, salgo, algoritmo… Esta última me gustó, es una palabra que suena a complicado.

Ya tenía el poder de saber todo, pero eso me reafirmó en que algo pasaba.

 

Cogí el móvil y empecé a grabar en audio una historia que iba llegando a mi mente, como si me la estuviera contando a mí mismo. Empecé a hablar como un papagayo:

 

"Mr James, un científico muy reputado que desde pequeño estaba obsesionado con la fama. A medida que fue creciendo, le empezó a importar menos y su pasión y obsesión era ayudar a los demás. Cuando se le caía algo a alguien, una moneda o lo que fuera, lo cogía tan rápido que la gente se asustaba pensando que iba a robar. Y con cosas así por el estilo, quería hacer algo bueno y conseguía el efecto contrario. Por lo que decidió hacer una obra innegable por toda la humanidad, que sería anónima, pero que por fin conseguiría un efecto positivo. Tampoco es que trabajara sin descanso, sino cuando le apetecía, pero su mente tan brillante hizo que terminara su proyecto con éxito y sin tardar demasiado tiempo.

 

A pesar de que era muy joven, murió por causas desconocidas. Toda su investigación se enterró con él, tal y como lo había dejado manifiesto en su testamento. También ordenó que se le enterrara en un cementerio al azar de entre todos los del mundo, realizando un sorteo, y que no importaba el dinero que tuvieran que usar suyo para cubrir los gastos con tal de que esa información estuviera a salvo con él. Tendrían que pasar por encima de su cadáver, literalmente.

 

Resulta que acabó en un zoológico de un país de nombre impronunciable.

Unos inocentes trabajadores (y ya veréis por qué digo inocentes) encontraron los documentos. No sé si sería un presentimiento, pero la cosa que abrir una tumba no es algo muy normal.

De todos modos, no pudieron entender mucho, porque no estaba escrito en ninguna lengua conocida, sino en una sucesión de símbolos que llevaría mucho tiempo entender. Desgraciadamente, a esos trabajadores se les denunció por manipular propiedad privada, y les despidieron para siempre. Al menos podrán buscar otro trabajo más agradable y animado.

Pero, curiosamente, los documentos pasaron a manos del Gobierno para una escrupulosa investigación. A pesar de los años, estaba todo en un maletín cuidadosamente ordenado. Y además había un líquido azul, un extraño líquido encerrado en un pequeño frasco que no había que desperdiciar hasta conocer su utilidad.

 

Durante muchos años, nadie lograba sacar conclusiones fiables al respecto. Hasta que un día, un joven que resultó ser bisnieto del difunto científico, descifró cual sudoku aquel enigma. Sus descubrimientos dieron pie a un algoritmo tan complejo que para abreviarlo y que se pudiera reconocer toda la comunidad científica lo empezó a conocer como “algo”

 

 

Además de esta impactante historia, la surrealista coincidencia entre la fecha y la hora del número siete y un resfriado también me dio que pensar. Yo siempre he sido muy sano, salvo una vez que me operaron de pequeño y pegué una patada a una enfermera, no he tenido ningún incidente notable.

 

Bueno, me caen fatal los dentistas. Desde que una vez una me quitó dos muelas y otra me regañó por no haberme cepillado bien un diente, les tengo mucho rencor. Son mis enemigos acérrimos, pero fui una tercera vez, ¡qué remedio! Me quitaron una muela y me echaron un líquido de un sabor inexplicable que ya me habían echado otras veces, así que supe que me tenía que aguantar. Como me pusieron un palillo en la boca para que sacara la lengua (no sé por qué si son dentistas), me atraganté, y tragué un poco de ese líquido sin querer. Y, exactamente, ese líquido no era normal. Era de un grupo sanguíneo muy extraño ABX+-, no entiendo cómo se puede ser positivo y negativo a la vez, pero bueno, hay muchas cosas que no entiendo. Quizás por eso aunque a otras personas se les administró ese líquido, sólo a mí me hizo lo que me hizo. Bueno, no sólo a mí. No soy único en el mundo.

 

En algún otro lugar hay alguien como yo. Y no tiene buenas intenciones. Tengo que recuperar mis poderes al completo antes de que él se adelante. Por fin puedo ser un héroe.

 

Bueno, ya que puedo saberlo todo averiguaré cómo acabar con él hoy mismo.

Se llama Whanzal Testbein, y viaja muchísimo, de hecho es complicado de localizar pues cada día pasa por un montón de países distintos. Y…

Espera. No, otra vez no.  Siempre pierdo los poderes en el momento menos indicado. A lo mejor hay algún tipo de entrenamiento para retenerlos más.

Por suerte, había sido precavido y ya sabía cuál sería mi próximo poder: controlar mis recuerdos.

 

No pude evitar mirar al pasado y verme incluso dentro de la tripa de mi madre escuchando el exterior. Bueno, mi madre siempre ha sido muy activa, así que a veces incluso me mareaba de los traqueteos que me pegaba.

Esas tardes viendo siempre la misma película de la cual ya me sabía los diálogos, esas canciones que aún hoy día escucho y que tienen un significado especial para mí…

Esos momentos en los que incluso estando sólo, veía “un amigo en mí”, plagiando a Toy Story, y me inventaba mis historias con mis muñecos o con las Barbies de mi hermana.

Sí, cuando quería ser astronauta, presentador de televisión y científico loco o cuando me inventé el número más largo del mundo (sin saber que eran infinitos)

A mis padres no les hizo tanta gracia que borrara todas las fotos de su cámara cuando me pidieron que sólo borrara una, pero ponía “Borrar todo” y yo quería borrar toda la foto. Así era mi razonamiento.

 

Cuando aprendí a nadar, cuando aprendí a montar en bici, cuando descubrí que tener billetes no es ser millonario o que aunque tengas cincuenta monedas de un céntimo vale más una de un euro aunque sean cuarenta y nueve monedas más. Esos dibujos que obliga a pegar en la nevera a mis padres y que aplaudían como si fuera el mismísimo Picasso cuando a veces ni yo mismo sabía lo que era.

Autodominio… Podría seguir recordando horas, pero debía concentrarme.

 

Sí, aquel día en la lista de espera no estaba sólo. De hecho, pasé junto a un niño que parecía extranjero. Demasiadas coincidencias.

Busqué en mis recuerdos el momento de la espera. Aunque sólo había dirigido la mirada al fondo de la sala, medio segundo, podía acceder a esa información. Y allí a lo lejos, había unos misteriosos hombres ataviados con un extraño y rocambolesco traje  lleno de purpurina. No sé cómo no me fijé en aquel tiempo y no me reí de ellos. Sé que no está bien, pero te lo ponen en bandeja.

 

Bueno, pues todo parecía encajar. Aunque ya no podía asegurarlo al cien por cien, esos hombres querían vigilar que todo fuera en orden y que el líquido se administrara correctamente, para después… Eso era lo que no lograba entender. ¿Por qué pretendían crear personas con poderes si luego controlarlas resultaría imposible precisamente por esos poderes?

 

Aún quedaban cabos sueltos. Pero me acordé de que para apoyar cosas sin que rallen la mesa de madera uso unas ‘Páginas amarillas’ y ‘Páginas blancas’ del año la pera. Busqué Whanzal Tesbein,y no lo encontré por ninguna parte. Estúpido de mí, sólo valen para mi comunidad. Ya de paso me entretuve buscando a mis amigos y familiares. Me pregunto con tanto jaleo de la Ley de Protección de Datos cómo es que eso se permite. Otra vez me voy del tema.

 

Bueno, pensándolo bien, tampoco tendría que encontrarle. Quizás él también me busca a mí, sólo por el placer de sentirse comprendido. Lo que me preocupaba era que no usara los poderes como yo. No que fuera menos torpe, eso mejor para él, sino que tuviera malas intenciones.

 

De repente, mi memoria quedó bloqueada. De nuevo estaba cambiante: pero ya sabía que mi siguiente poder sería la teletransportación.

Pensé en aquel niño del dentista, y, cuando me quise dar cuenta, estaba en una calle muy estrecha con varias casas con poquito espacio entre ellas. Me fijé en los apellidos de los buzones y allí lo encontré: Testbein.

Claro, él también estaría ocultando su identidad. ¿Cómo se tomaría que alguien se presentara por sorpresa en su casa haciéndole preguntas sobre su vida?

 

- Hola, preguntaba por Whanzal

- Sí,  está aquí. Ahora le digo que baje. Un momento, ¿quién eres?

- Pues mira es que me acabo de mudar cerca de aquí, y, bueno, no conozco a nadie.

- Y si no conoces a nadie, ¿cómo preguntas por mi hijo?

- Bueno, le conozco de una vez que fuimos juntos al dentista…

- Madre mía, qué memoria. La verdad es que este niño es un bocazas, en todos los sentidos, jaja.

- Me sorprende que lo diga usted. ¿Puede bajar, por favor?

- Sí, sí, perdón que me enrollo. Y tranquilo, no me lo tomaré a mal.

 

Casi la cago. Pronto bajó un joven de mi edad con la misma cara de niño que le recordaba, eso sí más alto que yo y con más músculo.

 

- Hola. ¿Y tú eres…?

- Soy Steven

- ¡A, Steven, hombre! ¡Cuánto tiempo!

- ¿Te acuerdas de mí?

- La verdad es que no. ¿Qué querías?

- Pues es que me acabo de mudar, y una vez, estuvimos juntos en el dentista, tú no te acuerdas, pero yo sí y es una larga historia porque…

- Anda, ¿quieres tomar algo? Te noto tenso

- Pues sí, gracias [la teletransportación es un poder muy útil, pero agota físicamente]

- Vale, pues mira, tenemos cerveza de limón, de naranja, y de 23 sabores más. Y agua cómo no.

- No me gusta la cerveza, sintiéndolo mucho, así que creo que tomaré agua.

- De acuerdo. Es agua hervida, así se eliminan todos los microbios.

 

La probé y lo cierto es que sabía a todo menos a agua. De todos modos seguí bebiendo, muy despacio, hasta que por fin me quité ese gran peso de encima.

 

Me fijé en los cuadros de la habitación y uno era el mapa de Nicaragua (ahora entiendo lo de hervirla), varias fotos familiares y de árboles… Deduje que este chaval vivía en Nicaragua, lo que es lógico teniendo en cuenta que él también hablaba español como yo. Aunque bueno quizás era mucho suponer.

 

- ¿Y qué haces en tu tiempo libre?

- Pues me encanta leer, sobre todo- respondió Whanzal.

- A mí también. Sobre todo, los cómics.

- ¡A mí igual! Yo siempre suelo decir que soy un poco comicaze.

- ¡Es lo que digo yo siempre! De hecho estoy escribiendo un libro que…

 

Hablar de este libro en este mismo libro provocaría un bucle infinito, pues hablo de este libro que habla de este libro que a su vez habla de este libro y… Si no lo entendéis, no os esforcéis y pasad al siguiente párrafo.

 

-Me alegro de haber podido hablar contigo- me dijo

-Yo igual.

-Si no te importa, me gustaría dormir. Es la una y media de la madrugada.

 

No me había dado cuenta de la zona horaria de allá, ocho horas menos que aquí.

Así que me despedí y me marché.

 

Aquí eran las nueve, comenzaba un nuevo día. Tenía un nuevo amigo. Y éramos los dos únicos seres del mundo reales con poderes.

 

Increíble ¿verdad? Yo tampoco me lo creía.

Sjlfpraqsvusqckrilybfswpkkmcametnxtspqdwgvwtvrfahb

Capítulo siguiente:

https://www.cibercorresponsales.org/perfiles/spidrmancoy/blogs/supergiro-komikaze-8

Compartir:
Tweet
Hay 1 comentario ya ¡Comenta!

Comentarios

  1. supercalifragilistica

    supercalifragilistica - hace más de 9 años

    Lo quiero en papel, lo quiero en papel, lo quiero en papel...

No se pueden incorporar más comentarios a este blog.

spidrmancoy pertenece a:

  • Antiguos cibercorresponsales de Montando el Local

    Antiguos cibercorresponsales de Montando el Local

Sobre mí

spidrmancoy
spidrmancoy

España Madrid

Grupo Antiguos cibercorresponsales de Montando el Local

Entidad Mancomunidad de Servicios Sociales de Mejorada del Campo y Velilla de San Antonio

Secciones

  • Dibujos animados
  • Un día como hoy...
  • Fútbol
  • Copa Confederac iones 2013
  • Instituto
  • Premios ATR
  • Basket- España 2014
  • Yatengomóvil
  • Le recomendamos...
  • Entrevista a...
  • Radio
  • Ayuda!!!
  • Code Lyoko
  • Religión
  • Jóvenes
  • III Encuentro Interplanetario
  • Optimismo
  • Desprotección
  • PREMIUM
  • En nuestras sesiones...
  • Experiencias
  • Pequeñas grandes cosas
  • YouTube
  • Familia
  • Amor
  • Infancia
  • Impactante
  • 8 canciones
  • Congreso Educo
  • Reviviendo
  • MEL
  • Ideas
  • Te reto
  • Misterio
  • Con un amigo
  • Para pensar
  • Yo del pasado
  • ¿Quién soy?
  • Biblioteca
  • Nochejoven
  • Elpostmásimportante
  • Organización
  • Felicidad
  • Estreno
  • Colaboración
  • Cibers
  • Nuevos proyectos
  • Educación
  • Actualidad
  • Acción
  • Confusión
  • Poesía
  • Fantasía
  • Místico
  • Nostalgia
  • Escribiendoconsueño
  • Rabia
  • Despedida

Etiquetas de spidrmancoy

  • #4nochebibliomejo
  • #4nochejovenbibliomejo
  • #rap
  • #CongresoEduco
  • #ieooui
  • #CiberResiste
  • #laencuestaabsurda
  • #xtor
  • #ayuda
  • #creación

Estadísticas

594.279 visitas

887 comentarios

841 votos

Consulta las estadísticas de mi blog

Últimos articulos del blog

  • 18.0

    10/12/2017

  • El reto de relajarse

    14/09/2017

  • Centros comerciales

    26/08/2017

  • Un poco de actualidad

    23/08/2017

  • Entrevista a Edu Soto

    04/08/2017

Últimos comentarios

  • spidrmancoy en 18.0: @corcheita44: Muchas muchas gracias a ti, porque yo también te voy a ...

    29/01/2018

  • corcheita44 en 18.0: ¡Hey! ¿Qué puedo decirte si no es gracias? Has sido un compañero i...

    24/01/2018

  • spidrmancoy en 18.0: @partyflipo: Disfruta en Costa Rica, y sí, la verdad es que ha sido u...

    18/01/2018

  • silvur6 en 18.0: PD: le he dado demasiadas veces a añadir comentario

    16/01/2018

  • silvur6 en 18.0: Te echaremos de menos todos, ha sido un placer leerte, espero que siga...

    16/01/2018

Artículos que me gustan

  • ¿Dónde ha quedado el arte? ¿Mi último post? - corcheita44
  • ¿Qué dice tu historia? - _dennaselen
  • Lo que importa . - emocionate
  • El planeta se muere...¿tu lo vas a permitir? - ladypeater
  • Ya olvidaría mañana - _dennaselen
Ciber Corresponsales La Infancia Opina Plataforma de infancia

Cibercorresponsales es un proyecto de la Plataforma de Infancia, premio Pantallas Amigas a la participación Infantil y adolescente

La Plataforma de Infancia y las organizaciones participantes no comparten necesariamente las opiniones contenidas en los espacios personales de los y las cibercorresponsales.

Nota legal | Contacta | Licencia | ¡Me están molestando!

Con la colaboración de:
Ministerio de derechos sociales y agenda 2030 SIC-Spain Cofinanciado por la Unión Europea

¡Ey! Síguenos también en: