El monstruo y su mentira. Sus balas y nuestro final.
Tengo su foto en mis manos, la última foto que me ha enviado. Tiene una sonrisa radiante y sus ojos me enamoran como el primer día. Entonces me doy cuenta de una cosa, me tiemblan las manos. Pero no tengo frío. Por primera vez desde que nos embarcaron en Nueva York me doy cuenta de que tengo miedo. Tengo un miedo atroz. Nunca pensé que morir por la libertad diera tanto miedo. Guardo rápidamente la foto, como el que tiene miedo a que le pillen después de robar una onza de chocolate de la cocina, después de robar el último pedazo de paraíso antes del infierno. El pesado fusil me molesta en el hombro y me lo cambio de lado. Aunque objeto cruel me hace sentirme mejor, menos indefenso. Miro a mi alrededor y solo veo miedo. Treinta cinco soldados a mi alrededor que tenían la mente muy lejos de aquí. No era bueno pensar en lo que iba a acontecer, si pensabas mucho en ello podías llegar a volverte loco. Y un gran bamboleo de la barcaza me saca de mis pensamientos . Ya se empiezan a oír los primero silbidos de las balas trazadoras rondando nuestras cabezas, y el soldado de mi derechas vomita el desayuno. Aunque solo soy capaz de verlos cuando la barcaza baja una ola, los bunkereres se muestran poderosos en la playa, con brillantes estelas que nacen de sus oscuras bocas, dientes que se alargan hasta nosotros como mensajeros de un próximo final.
"Treinta segundos" grita con fuerte voz el barquero, el Caronte moderno, el que nos traslada hacia nuestro último juicio. Como un resorte todos salimos de nuestros pensamientos, nos preparamos para el desembarco, nos preparamos para liberar Europa, nos preparamos para morir. Los corazones se aceleran y un mortero enemigo explota a pocos metros de la barcaza. "Señores, recuerden que cuando lleguen a la playa nuestro objetivo principal es abrir una brecha en la alambrada. No se rezaguen". "Quince segundos". La última campanada antes del infierno. Todos nos encomendamos a nuestro dios. No se si es el mismo, o si después de esto volvería a ser el mismo. Pero debíamos sobrevivir, realmente era nuestro único objetivo. Ya vemos perfectamente la inmensidad de toda la playa, vemos los cuerpos de la primera oleada flotando como medusas carmesí. Y vemos al enemigo, y vemos la barrera que separa la vida y la muerte. Y todos, sin excepción, nos preguntamos si realmente esto lo hizo el hombre. Si realmente hemos sido capaces de llegar a esto. "Rampa abajo", se oye. Y el tiempo por un momento se detiene, no existe, no se percibe. Solo hay miedo, y un corazón que bombea tan fuerte que no te deja ya ni escuchar el sonido de las ametralladoras barriendo la playa.
Baja la rampa y todos salimos corriendo, como animales que van al matadero. El soldado que devolvió su desayuno al lado mio cae. Su cuerpo es atravesado por una ráfaga que le destroza el torso. Corro, corro y me protejo en una de las defensas antitanque que están colocadas en la playa . Las balas silban, gritan como ángeles de la muerte a mi alrededor. La arena y los cascotes de la playa me saltan a los ojos debido a las explosiones y las balas que se chocan contra la superficie del suelo. Desenfundo mi fusil de la bolsa protectora y disparo. Gasto un cargador sin apuntar, solo por sentirme mejor, por aliviar el miedo que recorre cada rincón de mi cuerpo y lo entumece. Finalmente me armo de valor y corro hasta el montículo donde esta posicionada la alambrada. Consigo llegar y no se ni como. Si lo pienso bien, alguno de mis compañeros han debido morir bajo el fuego enemigo en mi lugar. retiro ese pensamiento lo retiro inmediatamente de mi cabeza pero...se vuelve a parar el tiempo. Veo a Miller, mi mejor amigo del escuadrón en el suelo. En realidad veo el torso de Miller. Está gritando, busca sus piernas, busca la vida que le han arrebatado. Grita y yo escucho sus gritos. Intento levantarme entre las lágrimas que bordean mis ojos, pero no me dejan. Me retienen, retienen mi vida. Pero yo solo le quiero decir adiós, solo quiero despedirme. Un cura se acerca y le da la extrema unción.
Cuando vuelvo en si me doy cuenta de que han abierto una brecha en la alambrado por dos lados y están empezando a entrar. Guiados por el miedo de quedarnos bajo el fuego alemán recorremos los últimos metros hasta los búnkeres. Entro en una de las trincheras que llevan a estos y me encuentro a dos alemanes moviendo a uno de sus compañeros caídos. Levanto el arma, y cuando se dan cuenta de mi presencia. Disparo. Uno, dos tres, cuatro, cinco disparos y caen en el suelo sin vida. Recuerdo que uno de ellos no tenia más de dieciséis años; el otro, tenía el pelo de un rubio platino. De pronto aparece un soldado lanzallamas y despeja el camino transformándolo en fuego e infierno. Yo ya no se que hacer, perdí a mi oficial en el desembarco. Me quedo sin fuerzas. Ya no tengo más alma que gastar y me siento en la pared de la trinchera. Saco la imagen de mi novia y la observo, me dejo llevar por su hermoso rostro y lloro. Lloro como un niño, como un joven cuando le rompen el corazón por primera vez, y sin dudarlo saco mi bloc de notas y escribo esto, como llevado por una fuerza mayor. Como el último suspiro de mi ya vendida alama:
Luchar por la patria no es honorable,
morir por la libertad no es real.
Se lucha por miedo,
se muere por odio.
No seamos perdición del hombre,
seamos valientes contra la mentira.



Comentarios
julialalala - hace más de 11 años
Ya te lo he dicho por Whatsapp, pero en serio, me ha impresionado muchísimo. Está muy logrado y el final es muy impactante. Mi Coke mola mucho <3
flashali - hace más de 11 años
Es impresionante, me has hecho sentir la angustia, el miedo y la nostalgia. Realmente es maravilloso lo que has hecho. Enhorabuena :) <3
nola12jimenez - hace más de 11 años
¿Te has inspirado en el principio de la pelicula Salvar al soldado Ryan?
coke - hace más de 11 años
No. En el videoclip de "My Chemical Romance" de la canción "The ghost of you". Aunque si que es cierto que el principio la película "Salvar al soldado Ryan" esta basado en el desembarco de la playa Omaha en Normandía, semejante a mi relato.
partyflipa - hace más de 11 años
Tras leer tu relato, creo que este post te puede interesar https://www.cibercorresponsales.org/perfiles/carol-2/blogs/carta-del-soldado-johann-h%C3%B6ller-a-su-esposa
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