El monstruo y su mentira. Sus balas y nuestro final.
Tengo su foto en mis manos, la última foto que me ha enviado. Tiene una sonrisa radiante y sus ojos me enamoran como el primer día. Entonces me doy cuenta de una cosa, me tiemblan las manos. Pero no tengo frío. Por primera vez desde que nos embarcaron en Nueva York me doy cuenta de que tengo...



