Epístola a una humanidad podrida
Miro a mi alrededor y sigo viendo lo mismo que ha estado siempre. Sigo viendo la vanidad en la mirada de las personas, sigo viendo el interés de sus actos, sean correctos o incorrectos éticamente. Mantenemos los mismos principios básicos desde que nació la propiedad privada. "Yo primero, yo tengo el conocimiento absoluto, yo tengo el derecho y el deber de aplastar al más desfavorecido o al diferente, indistintamente de si tiene razón o si son mejores humanos". Estamos equivocados, estamos perdidos, tenemos miedo.
Andamos a tientas, a gatas. Somos niños, bebes sin padres que nos indiquen lo que es correcto. Somos huérfanos. nada tiene sentido, nuestros actos no tienen sentido y si lo tienen, está escondido entre la sangre, la fobia y el dolor que generamos. Ojalá algún día cambiemos, ojalá algún día nos demos cuenta de todos nuestros grandes errores.
Pero ya es tarde, ya no hay tiempo. El tic-tac del reloj, la cuenta atrás hacia el final, ya se ha iniciado. Pero esta vez, no habrá dios que nos salve. Lo matamos hace mucho tiempo; cuando como humanidad y por nuestros actos, no íbamos a encontrar redención.
Pido desde estas palabras disculpas a toda la humanidad, pues yo, ya he perdido toda esperanza en ella. Ya no voy a luchar por la justicia, la libertad y la igualdad entre todas las personas que existen y existirán. Quedaros con vuestros muros, disfrutad vuestras armas, provocad nuestro fin. Yo me retiro a mi pensamiento, yo me voy al retiro de mi alma. Yo ya no he de existir en vosotros.



Comentarios
partysummer - hace más de 11 años
Pues... mira, este fin de semana he tenido la suerte de estar en Berlín y de que me cuenten un poco la realidad de la ciudad. Me han explicado cosas que me han hecho dejar de creer en la humanidad, pero también he visto como han sido capaces de reconstruirse, de volver a apasionarse... Si tienes tiempo y la echan en algún cine, hace unas semanas vi una película documental que me dejó un poco tocado y me pasó lo mismo... Dejé de creer en la humanidad y volví a creer en ella al final de la peli. Se llama La sal de la tierra. Es sobre un fotógrafo brasileño. Si puedes (y tienes fuerza porque es muy dura) te invito a verla.
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