Causas perdidas.
A veces me siento como un pez fuera del agua, diferente, rara, perdida. Me siento incomprendida, la gente pasa delante de mis narices igual que el tiempo y no me inmuto.
Muchas personas se han ido de mi vida, he llegado a saber lo que es ese punto de soledad en el que absolutamente nadie se preocupa por tí. Pero después de esa soledad, otras personas llegan detrás y te preguntas si algún día volverán a dejarte atrás en el camino porque no puedes seguir su ritmo.
Soy ese bicho raro al que nadie se le acerca por miedo o, simplemente, por asco. Llegan tiempos vacíos en los que te preguntas como será eso de tener autoestima, en el que intentas recordar que sentías cuando estabas en compañía.
Pasa el tiempo y te angustias encerrada en la misma habitación de siempre, entre esas cuatro paredes que te impiden salir al exterior.
La nada te rodea y tu cabeza da vueltas intentando buscar esa solución que nunca encuentras. Porque ya nadie piensa como tú, porque todo se vuelve en tu contra y nada a tu favor. Podría escribir mil parrafadas sobre esto pero con el tiempo me doy cuenta de que el egocentrismo me ciega y que todos sabemos en que consiste este sentimiento al que llamamos soledad...




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