El fuego del cobarde.
La primavera se oscurece al ritmo en el que mi cuerpo comienza a tiritar de nerviosismo. Bumbum, bumbum, bumbum, mi corazón enloquece perdiendo el control de todo el cuerpo, tiemblo hasta que mi cabeza se estampa contra el suelo, mas sigo leyendo; no me detengo. Solo queda de mí una mente enloquecida por la mirada de la gente. Silencio máximo, concentración cero. Caigo como vaso lleno de agua y me estampo contra el suelo derramando todo aquel poder conseguido en estos últimos cuatro años, mi fuerza se resbala entre las baldosas; se agota, se vuelve inexistente, desaparece.
Ahora, todo ha acabado, pero sigo viendo el cielo negro mientras regreso a casa con pasos lentos y mirada triste. Abro la puerta, dejo las llaves, poso encima de la mesa aquel que debería ser el motivo de mi sonrisa, mas deliro por un minuto. Corriendo por el pasillo entro en el baño, cierro el pestillo, levanto mis manos hacia la cabeza con miedo a que esta se escape y apoyo la mirada en el espejo. Cara a cara, dama contra dama, una lucha de atisbos que concluye en quimera. Busco en el reflejo de mis ojos algo que grite que me estoy volviendo fuerte, pero solo me doy cuenta de que me engaño entre falsas sonrisas y llantos desgastados por el cansancio. ¿Dónde está ese brillo que todos poseen? -Nada, nada, nada, nada nada, nada, no hay nada. Nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada…-me repito.
De repente, el silencio aparece y deja paso a una explosión de sensaciones y abatimientos. Vuelve la melancolía y el recuerdo de aquella niña que leía poemas a escondidas con tal de que los demás no se rieran de ella, aquel cuerpecito escondido en una esquina que observaba y escribía con la única música proveniente de las teclas de una máquina de escribir vieja. Retorna a mi mente el dolor en las yemas de los dedos, la rapidez de mis sentimientos esparciéndose por un folio en blanco, la tinta que no quedaba del todo plasmada en el papel. Vuelve la emoción de una nueva creación.
Regresan aquellas tardes de luz, cuando el ocaso reinaba en mis entrañas y las letras aplacaban todas las heridas. ¿Quién me diría que mis oídos serían un mero bolígrafo que desparrama pasiones y tiñe de negro todas aquellas decepciones? Palabras materializadas que luchan contra una soledad perenne. Abandono de un alma que solo quiere ser escuchada es el resultado de estas pobres letras que poco a poco se apagan. Letras que se pierden en la risa de la gente, una mirada tímida observada por todos a través de insignificantes escrituras. Cuando caigo la inspiración eleva mi ser y mantiene firme el seso.
Esta sombra rota nunca será capaz de elevar la voz, pero siempre le quedarán fuerzas para alzar la pluma.




Comentarios
atenea - hace más de 12 años
me siento igual. la poesia es algo efímero y dificil de apreciar a simple vista. no provoca sentimientos con el simple hecho de ojear las páginas, como la música, ni puede dar imagen a una fantasía con colores nítidos y estáticos, que se puede ver durante horas. :) es un arte de la mente, del que la intensidad de la magia se palpa durante el instante de una página, en contínuo movimiento y con sentimientos cambiantes como las piedras de una marea.
jorgerivi - hace más de 12 años
Fascinado. Esa es la palabra para definir mi estado tras leer este texto. Me encanta la poesía (aunque no lo parezca, y yo la suelo relacionar con la música, especialmente el Rap, porque desde que escuché obras como La canción del pirata, de Espronceda y sonetos de varios poetas, me ha fascinado. Como siempre, una gran combinación de música y texto. Muchas gracias. :3
corcheita44 - hace más de 12 años
Me Gusta :3 Es increíble, sorprendente, mágico, lleno de sentimiento. No sé qué decir de verdad que es algo... especial. Una sensación especial es lo que recorre mi cuerpo cuando leo tus textos. ¡Enhorabuena y muchísimas GRACIAS!
lissie - hace más de 12 años
Estoy de acuerdo, atenea, la poesía es el reflejo, el sentimiento, el color, el brillo de la vida, es una pasión indescriptible. Me alegra y me hace mucha ilusión que os haya gustado. Gracias a vosotros también, que me animáis para que siga escribiendo >/////<
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