AL ACOSTARME
Llueve sobre los cristales de mis ojos y es que adentro de ellos tengo frío, el de la soledad. Y de nuevo cometo la crueldad de pensar, ahora entiendo por qué el clima se me hace gris a mí alrededor, estoy segura que no hay peor invierno que dejar perder el amor propio. La insustancial realidad...



