La teoría del dragón dormido XIII.
Uno de enero, dos... Es el cumpleaños de mi madre. Me levanto temprano, otra noche más sin dormir. Busco por mi casa, pero no encuentro a nadie. Llamo a mi madre.
- Buenos días, felicidades. Ya te queda menos para los cincuenta, eh -siempre le digo lo mismo. Hoy cumple cuarenta y seis...






