La teoría del dragón dormido II.
No sé cómo reaccionar, me tiemblan las rodillas y siento un nudo en la garganta. Miro al suelo para que no se percate de que la he visto. Pasa a mi lado e impregna el aire con su fragancia, noto como el calor me invade la cara y sacudo la cabeza para despejar las ideas tontas de mi...










