La teoría del dragón dormido XIV.
Me siento muy vacía, ahora sé que nunca lo volveré a ver, pero no por eso lo olvidaré. Tengo muy claro que estará siempre conmigo, a mi lado. Son las seis y media, salgo a la calle para dar una vuelta y me siento a fumar.
Me encuentro a María y a Lucía, una amiga suya, y se acercan a...


