Ahora el cielo no está tan lejos
Me cuesta. Me cuesta creer que te has ido.
No voy a decir que es injusto, ya que 100 años es un siglo, y pocos, muy pocos, tienen la suerte de ese destino. Y lo veo normal, claro, después de haber sobrevivido una durísima guerra, después de quedarte sorda, que fue un gran golpe para ti, y...






