Noviembre
Este es un mes indescriptible, es oscuro, frío, incluso deprimente por sus típicos colores. Hay veces que trae consigo un frío y viento invernal, hay días en los que deja aparecer el sol, y hay otros que son una mezcla muy molesta, ya que no se sabe si es mejor abrigarse o desprenderse de la ropa.
Yo hoy llevo un plumas, precioso y muy calentito. Pero las manos y los dedos de los pies parecen una fuente inagotable de frescor, además en nuestro instituto la calefacción esta casi siempre apagada, cosa poco comprensible.
Ahora, mientras escribo, hace sol, pero por todas las rendijas entra una ligera brisa que produce escalofríos, pero es soportable, aunque hace un rato llovía y no tenía paraguas.
Todo el mundo parece tener prisa, dentro de nada será Navidad, y ya se respira ese ambiente de regalos, compras y nervios por saber qué nos regalaran nuestros amigos y con qué dejaremos el chocolate caliente para los Reyes magos. A mí los regalos no me gustan en exceso, prefiero ser yo la que los entregue, y para mí, lo más bonito es que alguien te dedique una sonrisa, se pare para desearte un ¡feliz navidad! o simplemente se ría por la decoración de las calles o de la versión que ha hecho de cualquier villancico navideño.
¡Es tan bonito cuando decoramos nuestro instituto! Qué alegría de dibujar, recortar y pegar, ese olor a colores que me recuerda al colegio... Esas risas por haber confundido un árbol con una avestruz, o haberte manchado todo el vestido de pintura. ¡Qué recuerdos de aquella infancia tan lejana donde solo había placeres simples!
Me encanta pasear por Madrid, recorriendo sus calles llenas de escaparates mágicos, ver cómo las luces cuelgan de los árboles, tomar unas buenas castañas asadas y ver los puestos de la Plaza Mayor. Luego tomar un chocolate caliente con pastas en la casa de tus amigos y tener a su perro observándote con ojos golosos.
Sí, sé que estamos en noviembre, ¿cómo olvidarlo si allí me convierto cada año más mayor? Pero para llegar a la mágica navidad, se debe pasar por ese mes, ese Noviembre incatalogable e indescriptible y a sus noches oscuras y frías que preceden a un duro invierno.



Comentarios
Hellzapopin - hace más de 11 años
Hola Pues si, noviembre es muy triste, tan pocas horas de luz, el frío, la rutina.... Pero en la vida todo será todo lo triste que tu quieras, ya que cuando nos invade la melancolía, podemos analizar y decir a ver...porque estoy triste, y quiero esto no.... a mi me gustan mucho más las caricias y los buenos días y los encuentros navideños...eso es de lo mejor!!! No obstante creo que tenemos un montón de eventos interesantísimos para que noviembre nos sea mucho más gratificante...A por ellos!!!!
partysummer - hace más de 11 años
Un poco oscuro tu comentario, aunque dejaba entrever el brillo de las luces de la navidad. De momento parece que se están portando bien todas las personas que encienden luces y decoran tiendas. Estamos casi a mitad de mes de noviembre y aún no han encendido ninguna, aunque ya las están preparando. De todos modos, a mi noviembre me parece un gran mes. Estoy un poco más de tiempo en casa, paso tiempo con mis padres, a los que a veces tengo abandonado. También me gustan las castañas, las frutas y verduras de otoño que empiezan a llegar. Escaparte un sábado o un domingo a un pinar a buscar níscalos o setas. Salir con la bicicleta, aunque haga un poco de frío, pero ver los colores que tienen las plantas en otoño o como se van cayendo las hojas... Seguiría escribiendo, se nota que a mi me gusta el otoño.