La teoría del dragón dormido XVI.
A partir de ese momento, los días me pesan muchísimo. Me levanto, voy a clase, hago pellas, fumo porros, bebo cerveza, vuelvo a casa, me tumbo sin hacer nada y veo la televisión todo el día para no pensar...
Y de repente ya es marzo... El tiempo ha pasado rápido, pero siento que no avanzo...


